DSTAGE

LOCAL CHULO, PARIPÉ Y MENÚ IN CRESCENDO. MERECIDA ESTRELLA

Calle regueros, 8. Tlf: 917021586 Web: http://www.dstageconcept.com/
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Dstage abrió en julio 2014 y ese noviembre ya le otorgaron una estrella michelín. Eso es tener éxito y lo demás son tonterías.

Esa estrella le ha valido al chef Diego Guerrero a hacerse bastante famoso y empezar a salir en todas las revistas y programas de televisión. No llega al nivel de Dabiz Muñoz que ya es una superstar que aparece hasta en la sopa, pero no le anda lejos. Gracias a todo eso el restaurante se peta por lo que necesitarás seguramente más de un mes para conseguir mesa en fin de semana.

Y es que hoy vivimos un absoluto boom gastronómico donde los chefs ya son personajes mediáticos. El problema de esto es que muchos de ellos tienen tantos compromisos publicitarios que rara vez están en su restaurante (véase Paco Roncero que yo creo que ya nunca pisa el Casino) y claro, pagar 200€ por cenar y que no esté el chef jode bastante.

No fue el caso de Diego que sí estaba y visitó cada mesa aunque en cuanto pudo se piró precisamente a que le hicieran unas fotos para el Marca.

Hoy en día ver ejemplos como Joan Roca que se queda en el restaurante hasta que prácticamente se marcha el último comensal es ciencia ficción.

Dstage se encuentra en la pequeña calle Regueros y por fuera del local no hay nada que indique que ahí está el restaurante. Es como si quisieran que sea clandestino.

Ya dentro el local es la pera limonera. Muy amplio, con varias zonas, y decorado todo en madera y hierros, con ese estilo industrial tan de moda.

Hay dos menús, el corto de 10 platos a 88€ y el largo de 13 platos a 118€. Siempre largo.

El Menú empieza en la zona de barra donde te sirven un rico erizo con dashi cítrico. Te recomiendo que aquí ya pidas la botella que vayas a beber –es un menú para champú y blancos- y no pidas copas sueltas pues te las van a clavar a precio severo (12,50€ la copa de champú y 6 la cerveza).

El Menú continúa al fondo en la zona de la cocina abierta. Aquí nos prepararon un rico cebiche de carabinero.

Es en esta zona de la cocina donde se encuentran las mejores mesas ya que comes viendo el trajín de los cocineros. Reserva expresamente aquí.

Ya sentados, el menú empieza con un rico nigiri de anguila ahumada y ajoblanco.

Sigue con un plato muy flojo: mochi de huitlacoche. Muy chicloso.

Otro plato que provocó división de opiniones fue el Pato Pekín. Hay a quien le dio un suspenso y otros un aprobado.

A partir de aquí afortunadamente el menú empieza a mejorar bastante.

Muy rico el atún sobre el que te rallan wasabi directamente de la raíz, algo que nunca había visto.

La torrija de pan tumaca son sardina ahumada es un plato clásico de Diego. Muy bueno.

Y muy buenos también los raviolis de alubias de Tolosa.

Bien el meloso de mar y montaña.

Rico el plato de otoño a invierno hecho a base de apionabo, hongos y trufa que además viene con bastante paripé en su presentación.

El salmonete en salmuera con escama crujiente está bien pero está ya muy visto.

Igual ocurre con el pichón asado en anticucho de ají mochero y quinoa negra. Rico pero demasiado visto en los restaurantes con estrella.

Como extra pedimos el lomo de vaca frisona gallega. Cojonuda la carne.

Postres buenos, como las palomitas con tocinillo de cielo y fresas, o el ajo morado que es meregue con ajo morado de las Pedroñeras y que sabe a toffe.

Para beber, varias botellas de champú (Pascal Doquet -62€- y André Clouet -65€-) un Riesling Gunderloch Rothenberg -63€- y un albariño portugués El Dorado -41€.

Al final, entre 4, 192€ por persona.

Fueron casi 4 horas de menú donde fuimos disfrutando cada vez más según avanzaba el menú, con platos realmente sobresalientes.

Es un estrella michelín de libro.

Por lo chulo del sitio, por el paripé de muchos de los platos y porque realmente hay platos de gran nivel, es un restaurante que os recomiendo conocer.

Yo pagué: 192€ | Precio medio: 150€

Fecha de la visita: Marzo 2015