T’ANG COURT

EL ÚNICO 3 ESTRELLAS MICHELIN DE SHANGHAI

Hotel Langham. 740 Hankou Rd, Huangpu Qu, Shanghai Shi Web: http://www.langhamhotels.com/en/the-langham/shanghai/dining/tang-court/
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Junto a Canton 8, era el que más ganas tenía de conocer. El primero, por ser el 2 estrellas más barato del mundo y este, por ser el único 3 estrellas de China (junto a su otra sede en Hong Kong).

Mi cabeza y mi cartera me decían que no fuera, que la experiencia ya me ha demostrado que, muchas veces en el extranjero, tres estrellas no son sinónimo de máximo placer pero sí lo suelen ser de decepción y dineral gastado.

La realidad cumplió con lo esperado, aunque afortunadamente solo en parte, y es que ni estuvo tan mal ni fue tanto dinero.

El restaurante se encuentra en la 3ª planta de uno de los hoteles más lujosos de la ciudad, Hotel Langham.

Aquí sí, el servicio y el local están a la altura y además, hablaban perfectamente en inglés.

En la carta hay opción de Menú Degustación a 110€ o de platos sueltos. Como no podía ser se otra forma con los chinos, para los que en temas comerciales lo más importante es vender, no hay obligación de que todos tomen Menú.

En cualquier caso, como algunos platos del Menú no nos seducían, con la ayuda del maître, nos creamos un menú a medida.

Lo más rico de la cena, y de lo mejor del viaje, fue la Barbacoa de Cerdo y Ganso.

Buena la Judía marinada en vinagre y el Roll de judía con carne.

Correcta la Sopa de pichón.

De una de las especialidades, Salteado de gambas y cangrejo, las gambas no valían nada pero el cangrejo estaba bueno.

Y lo peor de la cena fueron las Verduras de temporada, que podían ser las mismas que nuestras madres nos ponían cuando teníamos 5 años; y el Arroz de pollo. Tanto arroz tres delicias que hemos comido en España y aquí, que me esperaba el mejor de mi vida, me resultó insípido, como si fuera de Findus.

De postre, unos hojaldres con forma de cisne rellenos de crema de limón, postre muy típico de China pues nos lo pusieron en varios sitios y donde el hojaldre está perfecto pero el conjunto es sin más y es que lo dulce no es el fuerte de los asiáticos.

Para beber, amplia bodega con precios absolutamente desorbitados, algunos de ellos 10 veces más caros que en tienda en España. Y es que beber vino en China es algo casi prohibitivo.

Opté por un riesling Trimbach a 84€ y que aquí cuesta menos de 20€. Y también probé una copa de un tinto chino de sabor muy curioso, muy afrutado, que merece la pena conocer (pero solo 1 copa).

Toda la cena, entre dos, salió a 323€. Precio muy alto para la calidad de lo comido y bebido y que hace que la experiencia haya sido prescindible.

Por ser muy parecido en comida, servicio y sala, ¿Tse Yang (chino del Villamagna) tendría que tener también 3 estrellas?

En fin, que este mismo restaurante lo pones en España y jamás tendría ni una estrella, aparte de que a esos precios cerraría al mes, pero ya os he contado que lo de Michelin en este tipo de ciudades es un absoluto sin sentido.

Yo pagué: 160€ | Precio medio: 150€

Fecha de la visita: ABRIL 2017