Madrid

GLASS MAR

Muy cercana a la invitación a Sinatra Ya (7 Lunas), llegó la de Glass Mar, coincidiendo con aquel momento que os contaba de mucho gasto por las visitas a Zuberoa (10 Lunas), Alameda (6 Lunas), Etxebarri (10 Lunas), Nerua (9 Lunas), Noor (10 Lunas), Bagá (9.5 Lunas) y Bardal (9.5 Lunas) en 20 días.

Esta invitación vino de los mismos que me invitaron a principios de 2017 a probar Cebo (9 Lunas), el reciente estrella Michelin del que ya avisé en mi crítica que se la merecía totalmente.

Junto a Tragatá (9 Lunas), suman 4 las invitaciones que acepté en 2017, de los, aproximadamente, 100 restaurantes que he visitado. Un 4% creo que es perfectamente aceptable.

Igual que Cebo, Glass Mar se encuentra en el lujoso Hotel Urban, donde ocupa la zona que antes era para copas.

Este espacio se encuentra dentro del hotel a mano derecha. Destaca por sus grandes ventanales a la calle y una decoración moderna, en línea con el hotel, en colores negros y blancos, junto al esqueleto de un pez enorme que cuelga del techo y una pared llena de tarros con algas dentro.

El local es chulo pero, al ser pequeño, no os esperéis mucha comodidad y amplitud.

No admiten reservas y, al estar en un hotel, tiene la ventaja de que abre todos los días para comidas y cenas, siendo durante el resto del tiempo un espacio para copear y tomar Finos.

En mi visita, un sábado noche, estaba lleno, si bien esperando un poco se conseguía mesa, aunque sea en la barra o una de las mesas altas.

Ambiente muy diverso pero principalmente turista, algo normal si se tiene en cuenta su ubicación al lado del Congreso.

Y respecto a la cocina, Glass Mar es la propuesta informal en Madrid de Angel León, quien justo acaba de obtener su tercera estrella en Aponiente (10 Lunas, Puerto de Santa María).

Yo que he estado en los dos sitios, lo primero que debo advertir es que nadie vaya a Glass Mar esperando encontrarse un Aponiente. A grandes rasgos se podría comparar con StreetXo (9 Lunas) respecto a DiverXo (10 Lunas). Dos experiencias completamente diferentes pero que, al menos, sirven para hacerse una idea de lo que se prepara en la casas madre.

Además, obviamente, el coste es totalmente diferente, pues mientras una cena en Aponiente te sale a 250€, cenar en Glass Mar rondará los 50€.

Si ya habéis estado en Aponiente, es cierto que los platos de Glass Mar poco os sorprenderán, lo que no quita que estén ricos. Pero en caso de no conocer Aponiente, creo que os merecerá bastante la pena visitar Glass Mar.

Por si hay alguien que no está muy puesto en el mundo restaurantes, lo que ha hecho tan famoso a Angel León es que solo cocina productos del mar y nada de carne. Además, suele utilizar pescados de descarte, es decir, de esos que nadie come. Precisamente, se le ha criticado bastante por utilizar esos pescados cobrándolos a 200€, siendo realmente el principal protagonista de sus platos los fondos que prepara para potenciar el sabor del pez.

En nuestra cena, nos pusimos completamente en sus manos, y esto es lo que probamos:

Sardina ahumada (4,5€). Rica.

A qué sabe el océano (9,5€). Un plato con máximo sabor a mar. Rico.

Embutido del mar (15,5€). Es uno de los platos más famosos de Aponiente y eso que, para nada, es lo más rico. Lo original de este plato es que aparentan ser embutidos como chorizo, mortadela, sobrasada, etc. pero están hechos con pescados. Es más original que rico, pero merece la pena pedirlo.

Ostra merengada (9.5€). Muy rico.

Royal de erizo (17,5€). No tiene el sabor delicioso y yodado de un erizo a pelo, sino que es más bien como un paté. Correcto.

Saam de pulpo. El típico bocado que viene servido en una hoja de lechuga. Estaba bueno.

Lomos de caballa en escabeche (16,5€). Bien pero sin destacar.

Vieira con holandesa de calamar. Me gustó mucho esa holandesa.

Arroz meloso de plancton (21,5€). El punto del arroz parece pasado por estar al dente pero es lo que buscan. Muy bueno de sabor.

Camarones fritos con huevo y panceta ibérica (17,5€). Llevaba un exceso de salsa kimchi que se comía mucho el sabor. Con menos cantidad, sería un buen plato.

De postre, me gustó el Melón con vermut (6,5€) y bien el Chocolate con semillas (6,5€).

Para beber, lo mejor es que os hagan un maridaje con vinos de Jerez. Tienen una carta amplia con bastantes chucherías.

Y tras la cena, probad alguno de sus ricos cocktails.

Toda esta invitación fue mucha comida y bebida, por lo que habría superado los 80€ barba, así que, en un plan más normal,  calculo que saldréis a 50-60€.

Me ha gustado la propuesta y su ubicación, con la única pega, quizás, de que el madrileño pueda pensar que, al estar dentro de un hotel como el Urban, sea un sitio más para turistas, cuando la paradoja es que ese mismo madrileño si viaja a Londres y cena en un sitio así, diría ¡que guay!.

Mi cena fue de 8 Lunas, pero para ser justo, y por si el hecho de ir invitado pudiera haberme influido, lo dejo en 7.5 Lunas.

 

Dirección: Hotel Urban. Carrera de San Jerónimo 34Web: http://www.hotelurban.com/#!es/restauracion/glass-mar/

Web:

Yo pagué: Invitación€ | Precio medio: 50€

Fecha de la visita: DICIEMBRE 2017

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