TABERNA LA CARMENCITA

TABERNA CLÁSICA COOL

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ATENCIÓN: CRÍTICA ANTIGUA DE 2014

TABERNA LA CARMENCITA es una casa de comidas que lleva años en Chueca. Su problema estos años ha sido que ha ido pasando por diferentes dueños que no han sabido gestionarla bien, por lo que hasta hace poco estaba muerta. Ahora, los nuevos dueños, cántabros y dueños de sitios como Deluz o Días de Sur en Santander, han sabido resucitarla y ponerla bastante de moda. De hecho, en este año que llevan abiertos (desde abril 2013), lo llenan muchos fines de semana.

Yo llevaba tiempo intentando ir pero por un motivo u otro, siempre tenía que acabar anulando la mesa o, cuando por fin iba a ir, ya estaba completo. Parecía como si me quisiera gastar el destino una broma macabra prohibiéndome ir a la Carmencita.

Y ahora que por fin he ido, mi sensación es que realmente no me estaba perdiendo mucho y que podía haber seguido viviendo sin conocerla.

El local es bastante chulo. Han mantenido perfectamente la esencia de taberna antigua con mucho encanto. Detalles como las vajillas antiguas, la cubertería o los trapos de cocina como servilletas contribuyen a esa aire de taberna centenaria.

Para dos, la mejor mesa es la situada nada más entrar a la izquierda, pegada a la ventana. Reservad expresamente esa mesa.

A nosotros no nos pudieron sentar ahí y nos sentaron pegados a otras mesas, y es que el local, al ser muy estrecho y bastante pequeño, tiene algunas mesas excesivamente juntas, algo que no me gustó.

Pese a ese fallo, el sitio hay que reconocer que es bastante chulo. Merece la pena conocerlo.

Curiosamente había bastantes guiris cenando ese día, un lunes antes de Semana Santa. Entiendo que, para un extranjero, es un sitio muy auténtico.

La cocina, y este es un punto muy a favor, abre continuamente de 9 de la mañana a 2 de la madrugada. Por tanto es un sitio de esos a tener en cuenta para cenar tarde como ocurre con Gabinoteca, Caripen, Hamburguesería HD, The Hall, Don Lay.

El concepto cocina abierta todo el día me encanta. A veces pienso por qué coño en Madrid no hay sitios que abran las 24 horas del día, al menos en fin de semana. ¡Ni siquiera el Vips abre!. Y no me vale un maldito McDonald’s.

Se supone que Madrid es la ciudad de la diversión y de la fiesta, una ciudad donde puedes salir de farra un lunes y pasártelo genial, y en cambio no hay un jodio sitio que siempre esté abierto. París, Londres, NY… en todas las grandes ciudades hay restaurantes abiertos las 24 horas pero en Madrid no.

Pasemos a la comida. La carta es amplia y con platos que, al menos por el nombre, parecen bastante apetecibles aunque luego el resultado sea sin más.

De primero tomamos los entremeses calientes de la Carmencita (17 €) que permiten probar las croquetas (buenas), rabas crujientes (muy ricas), taquitos de queso empanados y tigres (ambos sin más).

De segundo, el cordero de primavera de alta montaña a la cazuela (19 €) no me dijo gran cosa. Estaba jugoso y tierno pero me esperaba más sabor.

Respecto a las albóndigas de ternera (14,50 €) me dices que son las de Ikea con una salsa rubia y me lo creo. Flojas.

No tomamos postres porque la verdad es que las raciones son enormes y acabamos muy llenos.

Eso sí, nos pimplamos un Ribeiro y un Godello a 23 € cada uno.

Al final la cuenta salió a 110 €, 55 € cada uno. Si quitamos una de vino -no es normal que dos personas beban tanto- el precio medio de la Carmencita oscila en los 40 €.

No es nada barato y lo considero algo carillo para la calidad de los platos.

Por menos dinero y mejor calidad, puedes comer en La Maruca, otro sitio de un cántabro. Y por igual precio, 45 €, en Cañadío comes mucho mejor.

Sé que he probado pocos platos para dar una opinión muy sólida pero lamentándolo mucho, con lo que he probado, es difícil que repita. Si quiero sitio castizo y me da igual que no esté de moda, me voy a Lucio.

De todas formas, como mal no se come, como el sitio es muy chulo y como el concepto “cocina siempre abierta” me encanta, no le voy a dar peor nota.

Yo pagué: 55€ | Precio medio: 40€

Fecha de la visita: 2014