Madrid

SA PEDRERA D’ES PUJOL

En mi viaje a Menorca me alojé en el precioso Hotel Alcaufar Vell, sito en la zona sureste de la isla, cerca de Mahón. Esto me condicionó a la hora de visitar restaurantes, ya que todos los que elegí se encontraban por esa misma zona.

 

Las carreteas de Menorca son de doble sentido y bastante oscuras, por lo que no es aconsejable coger el coche por la noche, bebas o no, así que no llegué a ir a ningún restaurante que se encontrara por la zona de Ciudadela, como Mon o Café Balear.

 

Mis elecciones fueron: Cap Roig (imprescindible con sus vistas al mar), Sa Llagosta (el que más me gustó), Jagaró (brutal langosta con huevos y patatas), el propio Alcaufar Vell (precioso y con muy buena relación precio-placer), Mestre D’Aixa (fusión de nivel correcto) y del que aquí os hablo, Sa Pedrera d’es Pujol, que fue la gran decepción.

 

De todos los anteriores, sin duda, al que más ganas tenía era Sa Pedrera. A cualquiera que siga a Matoses por IG, se le hará la boca agua al ver las fotos que sube de este restaurante y por lo bien que habla de él. Este es uno sus restaurantes favoritos en Menorca, y Matoses de Menorca sabe el que más.

 

Lo que pasa es que, como consecuencia de ello, uno va a Sa Pedrera con las expectativas tan altas que luego la hostia puede ser considerable.

 

No hay peor enemigo de un restaurante que las expectativas. Pero es irremediable que, en este mundo de redes sociales, no se incrementen nuestras esperanzas por culpa de las críticas positivas o fotos del restaurante que suban las personas a las que seguimos y respetamos.

 

Y así, son muchos los que han ido al Celler (10 Lunas) y luego me han escrito diciendo que ni de lejos les parece de 10 Lunas y el mejor del mundo, o que Umiko (10 Lunas) tampoco les parece el mejor japo de Madrid, y sobre La Tasquita (10 Lunas) igual, incluso hasta de Extebarri (10 Lunas) me han dicho lo mismo.

 

Y esto es justamente lo que me ocurrió en mi visita a Sa Pedrera, donde me esperaba tener mi mejor cena de Menorca y resultó ser la peor. Hay que añadir que, también, son varios grupos de amigos los que me han contado que les ha ocurrido lo mismo que a mí.

 

Y me fastidia que esto ocurra porque el cocinero y los dueños son encantadores, y encima el sitio es muy bonito y agradable.

 

El restaurante ocupa toda una finca y es bastante grande, contando con una agradable terraza (si no hace una noche de bochorno).

 

Local y servicio que bien podría ser el de cualquier estrella Michelin.

 

Para comer tienes opción de Menú Degustación (70€ o 40€) u opción de carta. Cuando voy con Cristina, siempre tiro al Menú, ya que así puedo probar mayor número de platos.

 

No obstante, vista mi mala experiencia, si sois 3 o más y todos sabéis comer, quizás sea más recomendable que os creéis vuestro propio menú eligiendo para compartir los platos que más os apetezcan de la carta.

 

Uno de los motivos por los que tuve esta mala experiencia es que, siendo pleno agosto y con un calor considerable, me pareció que, en absoluto, el menú estaba pensado para el verano, pues entre la Caldereta de Langosta, que simplemente estaba correcta, y el Solomillo Wellington con salsa gravi, con un rico hojaldre pero muy floja carne, uno acababa la cena sudando cual soldado en el Mekong vietnamita y con la panza de Chicote.

 

El Menú empezó con una rica Croqueta de sobrasada y un Corneto de queso de Mahón y albaricoque.

 

Baja el nivel con el Ravioli de calabza y requesón con pesto, que estaba totalmente sin más. Y sigue el nivel sin más con la Sopa tradicional de sofrito.

 

Mejora la cosa con una muy rica Ostra con helado de apio-lima, y con un buen Cocktail de gamba roja acevichada.

 

Y se mantiene el buen nivel gracias a la Yema de erizo, huevo y persillé roja.

 

Y el menú acaba con los dos platos antes indicados, Caldereta de Langosta, y el Solomillo Wellington con salsa gravi.

 

Postres muy ricos: Revolución del queso de Mahón; Sopa fresca de melón; y unos buenísimos Buñuelos de almendra.

 

Con una botella de 12 Volts (32€), toda la cena para dos salió a 175€.

 

Independientemente de que no me convenciera el Menú, no me pareció un sitio caro si tenemos en cuenta que estamos ante el que debería ser uno de los mejores restaurantes de Menorca.

 

Tras mi cena, y comparándola con los platos que sube Matoses, me pareció que estuve en otro restaurante totalmente diferente.

 

Pudiendo ser que perdiera la oportunidad de que, en una segunda visita, tuviese aquí una excelente cena, la verdad es que, cuando vuelva a Menorca, no incluiré a Sa Pedrera en mi lista. Por tanto, basándome en mi experiencia y en la de otros amigos a los que les ha pasado lo mismo, no puedo recomendarlo, pese a que estoy seguro que aquí tienen nivel de cocina para hacerte gozar de lo lindo.

Dirección: Camí des Pujol, 14, 07711 Sant Lluis, Menorca. Telf: 971150717

Web: www.sapedreradespujol.com

Yo pagué: 90€ | Precio medio: 90€

Fecha de la visita: AGOSTO 2017

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