CA JOAN (ALTEA)

TEMPLO DE LA CARNE

Partida L'Olla, 146 Tlf: 966883234 Web: http://www.cajoanaltea.com/
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En mi crítica de Ca Joan Madrid ya hablaba maravillas de este restaurante, un absoluto templo de la carne.

Ahora he podido conocer la casa madre, en Altea, y me ha encantado, siendo una de las mejores cenas de lo que va de año si nos atenemos a cocina de producto.

Mi visita al restaurante de Altea ha coincidido justo con un incendio en el restaurante de Madrid que lo ha dejado reducido a cenizas. Una absoluta desgracia que te ocurra esto cuando justo estás iniciando la aventura en la capital. Pero como en esta vida muchas veces no hay mal que por bien no venga, el incendio puede servirles para reabrir decorando el restaurante con un estilo más chulo y al gusto de Joan -recordad que Ca Joan utilizó en Madrid el local de una antigua marisquería casposa-.

Volviendo a Ca Joan Altea, el restaurante es bastante chulo. Está en plena carretera nacional y es que es curioso que en Altea esta carretera atraviesa todo el centro del pueblo, como si fuese su Gran Vía.

Cuenta con una terraza agradable que sería la pera si diese al mar.

A la entrada te encuentras la cocina con el horno de brasas a la vista. Pide que te hagan una visita y expliquen cómo hacen las carnes.

El comedor es alargado, en plan rectángulo, con un par de mesas a cada lado. Está decorado con madera y aire rústico pero moderno y elegante. Muy acogedor.

La carta es bastante amplia si bien aquí la estrella es su carne y dentro de la carne, su chuleta de vaca gallega de trabajo y su chuleta de buey gallego.

Pocos sitios en España sirven carne de esta calidad. El Capricho (León) o Epeleta (Navarra) son otras buenas referencias.

A la hora de pedir, y si sois verdaderos carnívoros, es muy importante tener en cuenta cuántos sois. Cuatro es el número perfecto para darse un absoluto homenaje a carnes y de entrante poder pedir delicias como sus gambaspulpo a la brasa, su atún en escabeche casero, unas mollejas, chuletitas o sus ricas croquetas.

Nosotros éramos solo dos y sí o sí queríamos meternos una chuleta de vaca y otra de buey, por lo que teníamos poco margen para pedir entrantes así que nos decantamos por uno de las mayores delicias que da el Mediterráneo: gamba de Denia.

Nos sirvieron 8 gambas a la brasa que estaban espectaculares. Me pone muy cachondo este bicho. La calidad era tal que me dieron a probar una gamba completamente cruda y estaba perfecta. Eso sí, esta maravilla del mar es cara de cojones, a 135€/kg por lo que las ocho nos salieron a 42€. Merece mucho la pena.

Llegan las carnes. Primero nos traen la de vaca gallega de trabajo. 1,5 kgs. 94€ de chuleta. Con una maduración de unos 140 días, estaba impresionante.

Pocas cosas hay tan ricas como una buena carne. Gamba-carne-vino, directo al cielo.

Pide que te sirvan unas deliciosas patatinas. Y que te añadan un huevo frito encima.

Tras la vaca, llega la joya de la noche: buey con 240 putos días de maduración. 1 Kg. 93€ de chuleta. Primero nos lo enseñaron crudo y hostias, ¡cómo acojonaba la pieza!. Tenía un color negro y una grasa verdosa que parecía sacada del mismo Fukushima. Ya pasada por la brasa, su sabor y textura era algo que nunca había visto. La textura era parecido a comer cecina pero jugosa. Y el sabor de la carne con la grasa era un jodido manjar que, eso sí, no es apto para todos los paladares por su fuerte sabor.

Las maduraciones de la carne es un mundo. Desde luego que 240 días es un extremo que hay a quien puede no gustarle y preferir menos maduraciones, de 60 días. A mí particularmente me gusta la fuerza y el sabor intenso que da a la carne maduraciones de 3-4 meses pero también una buena chuleta con 60 días está tremendamente deliciosa.

Tengo pendiente de probar chuleta de vaca alemana que debe estar acojonante.

Por cierto, estas carnes se comen muy poco hechas. No me seáis paletos y pidáis que os pasen más la carne como hicieron los de la mesa de al lado.

Tras semejante banquete, regado con un Ribera Malleolus 2009 (36€) y champú Laurent Perrier (36€), nos tuvieron que sacar de la mesa en grúa. Joder vaya festín.

Obviamente no pudimos tomar de postre su rica tarta tatín sino que fuimos a la terraza a beber gintonic y fumar para hacer la digestión. Si vais ya en junio, tras la cena, acercaros a Youchic a tomar un cocktail o copa.

Servicio excelente por cierto. No puede ser más amable todo el equipo.

Esta mega cena nos salió a 300€, es decir, 150€ por barba. Por este precio te puedes ir a un buen restaurante con una o dos estrellas pero es ridículo comparar unos con otros. A Ca Joan se viene a degustar un producto único, sin artificios ni mariconadas. Y esa exclusividad que ofrece Joan quien quiera la paga y quien no, morirá sin probar este placer.

Yo pagué: 150€ | Precio medio: 70€

Fecha de la visita: Mayo 2015