TIERRA-VALDEPALACIOS

GRAN MENÚ EN HOTEL CON PRECIOS DE ¡TIERRA TRÁGAME!

Ctra. de Oropesa a Puente del Arzobispo, Km 9, 45572 Torrico, Toledo Telf: 925457534 Web: http://www.tierra-valdepalacios.com/index.html
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Una de las típicas preguntas o peticiones que me hacen mis lectores, es para que les recomiende un plan de fin de semana para ir en pareja a un hotel donde desconectar, que además se coma bien, y que esté a no más de dos horas de Madrid.

Una opción cercana es ir al Hotel BoxArt en Collado Mediano y comer en El Invernadero de Rodrigo de la Calle (5.5 Lunas). Aunque el hotel es agradable, el restaurante no me convenció, como os cuento en este link:

http://dimeunrestaurante.com/restaurantes/el-invernadero-de-rogrigo-de-la-calle

Otra opción típica es Abadía Retuerta, en Valladolid, plan que aún no he hecho, ni sé si haré.

También puedes irte hasta Lera (10 Lunas), en Castroverde de Campo (Zamora), pero este ya sería un plan puramente gastronómico (el mejor de todos) y menos romántico, por lo que puede que no guste a tu novia.

Y otra opción es ir a la provincia de Toledo, alojarse en el Hotel 5* Valdepalacios y comer en su restaurante con estrella Tierra, cuya experiencia paso a contaros.

Lo primero que debéis saber es que el plan aquí, de 24 horas, sale tranquilamente a 600€ por pareja, lo que implica tener que pensarlo dos veces antes de decidirte a hacerlo, por implicar demasiada pasta.

A mí me gustó el plan y cenamos muy bien, pero no creo que volviera a gastarme semejante dineral para un plan de sábado-domingo. Nosotros, precisamente, sólo nos alojamos una noche, la del sábado, por no considerar necesario pagar la noche del viernes.

Se encuentra a hora y media de Madrid. Cuidado con google maps que no lo tiene bien ubicado y puede costar un poco encontrarlo, ya que, además, tampoco está bien señalizado.

El Hotel es un bonito Relais&Chateaux que ocupa una casa del siglo XIX en una enorme finca en medio del campo. Las vistas no son especialmente bellas, pues es terreno bastante árido (verano), pero el lugar y las instalaciones son muy agradables.

Las habitaciones, siendo bonitas y espaciosas, necesitan un cierto lavado de cara por poder considerarse que tienen un estilo clásico pero un poco pasado de moda (muy noventero). La diferencia entre la habitación estándar (280€) y la superior (400€) es muy significativa por lo que, aunque implique más dinero, puede merecer la pena.

La zona de la piscina, rodeada por el restaurante y las habitaciones del hotel, es un espacio agradable y placentero. Algo que nos sorprendió fue que, al llegar a la piscina, no había suficientes hamacas para todos los allí alojados, y el poder tumbarte era más difícil que hacerlo en el mes de agosto en Gandía.

No entiendo el momento en que haces un hotel de lujo y no compras suficientes hamacas.

Como advertencia sobre Valdepalacios, al ser un lugar típico de bodas, entre los meses de mayo a octubre, informaos bien antes de ir, pues muchos sábados se encuentra cerrado por celebración.

Hablando de bodas, cuidado con el término “bodorrio” que dice mucha gente pues tiene un significado negativo al definirse como boda cuya forma de celebración se considera impropia, por su ostentación excesiva o su inadecuación a las circunstancias.

Así, cuando digáis: “me voy de bodorrio”, seréis más conscientes de la intención con la que os referís al evento.

El Hotel ofrece diversos planes, sobre todo en verano, que es que cuando más provecho se le puede sacar al hotel.

Uno de sus principales atractivos es su piscina con vistas al campo. La verdad es que, si se dan ciertas circunstancias que ahora os cuento, es perfecto para descansar.

Y es que esta piscina puede tener tres inconvenientes.

El primero es que el Hotel admite niños por lo que, como te toquen típicos padres maleducados que dejan que sus hijos se comporten como si fuera la piscina de su casa con la excusa de: “es que son niños”, te puedes cagar en sus muertos, varias veces y con ritmo.

El segundo es que, como antes os comentaba, no hay tantas hamacas como huéspedes, por lo que cabe la opción de que no tengas un par libres. Además, los huéspedes, como ocurriría en Benidorm, dejan su toalla en la hamaca a primera hora y ya se van a hacer vida.

Y el tercero es que, como te toque un día fuerte de calor, ahí en medio del campo, puedes morir de insolación.

Aparte del plan de piscineo, puedes dar un paseo por el campo, usar el SPA, montar en bici o coger unas barquitas en un pequeño lago que hay, como si de una película de enamorados se tratara.

Y ya si estás dispuesto a pagar, puedes hacer un safari, montar a caballo, tiro al plato, cata de vinos o curso de cocina.

Si vais en invierno, el plan se limitará a comer, SPA y hacer el amor, que tampoco es mala opción.

Como última advertencia antes de pasar a hablar del restaurante, os pido precaución con los precios de picoteo en la piscina (coca cola, cerveza, sándwich) y con el desayuno. Es normal que, en este tipo de hoteles 5*, y en medio de la nada, abusen del precio de un zumo de naranja, un croissant o un refresco. Simplemente que seáis conscientes de ello.

Y pasamos al restaurante, llamado Tierra y con una estrella Michelin.

El comedor, situado dentro del mismo Hotel, es amplio, con mesas bien separadas, y con grandes ventanales que dan tanto a la terraza del restaurante del hotel, como a la piscina.

La decoración de la sala de Tierra es clásica, como el Hotel.

El comedor comunica con la cocina por un gran ventanal, donde se ve a los cocineros, muy aplicados, preparar con dedicación los menús a servir.

No tiene terraza, ya que la que hay en la piscina es para cena informal y no pertenece exactamente a Tierra. No obstante, no hay impedimento alguno en que empecéis la cena abriendo un vino en esta terraza, echando un cigarro y viendo el atardecer.

Tierra ofrece la posibilidad de comer a carta, o Menú corto a 105€, o Gran Menú Tierra a 135€, debiendo sumarle en cualquiera de las tres opciones el servicio de agua, pan y aceite, que te lo cobran a 7,50€ y del que no tienes escapatoria. Esta frecuente práctica no puede parecerme más cutre. Es mejor sumarle 7€ directamente al precio del menú que cobrarlo aparte.

Como siempre, y aún siendo cena, optamos por el Gran Menú, que aviso es bastante cantidad. De hecho, nadie más lo estaba tomando. No obstante, merece la pena.

De sobresaliente me pareció: el Bocado de papada; Pluma de cerdo ibérico con mojo asiático; Bogavante a la brasa, royal y emulsión de las cabezas; Tartar de gamba roja y alioli de tinta; Sin hueso y caviar; Langostino y dashi frío del mismo.

También excelente la Torcaz, y es que aquí manejan muy bien la caza, por lo que ahora en otoño-invierno es un gran momento para ir.

De notable: los Snacks; Arroz caldoso con jugo de cabezas de gamba; la Coca; Lubina con emulsión de tomate y caldo de perdiz.

Y lo único que falló en todo el Menú fue la Sopa de torcaz que salió poco sabrosa.

Que en un Menú así de largo solo un plato baje del notable, y el resto sea mitad sobresaliente y mitad notable alto, es de aplaudir.

Y es que cada vez disfruto más en los restaurantes con 1 estrella, como en Carmen de Montesión (9.5 Lunas), Mina, Zuberoa (10 Lunas), La Solana (9.5 Lunas), Noor (10 Lunas), Venta Moncalvillo (9 Lunas), Casa Gerardo (9 Lunas) o este Tierra, que en los de dos estrellas como Portal del Echaurren (7 Lunas), Annua (7.5 Lunas), Casino Madrid (7 Lunas), Allard, o incluso mejor que en muchos 3 estrellas como Arzak (4 Lunas), Quique Dacosta (3 Lunas) o Akelarre (6 Lunas).

Aprecio mucho esa humildad, precios moderados e importancia del sabor que tienen la mayoría los restaurantes de 1 estrella, a diferencia de los bi o triestrellados donde, en la mayoría de los casos, la fama se les sube a la cabeza y empiezan a hacer tonterías.

Por último, respecto a los postres, me gustó el Brioche con fresas, y la Torrija de remolacha y leche quemada.

Como petit fours, te traen un carro enorme lleno de bombones y chucherías. Dan ganas de comérselo entero. Sin embargo, es más llamativo visualmente que el resultado en boca, ya que no probé ningún bocado especialmente bueno.

Carta de vinos con precios algo elevados, imagino que más por imposición del Hotel (5* y vinos caros van siempre de la mano) que por decisión del propio Tierra.

En resumen, Tierra me ha parecido un 9 Lunas de manual y sería un sitio a visitar cada año si no fuera porque, para disfrutarlo bien, hay que dormir en el hotel, y eso implica soltar 300€ más.

Y respecto al plan global de Valdepalacios+Tierra, también sería un 9 Lunas, aunque su alto precio creo que hace no merecérselas.

Por eso, ciñéndonos en Tierra, y dándole un fuerte apoyo que creo se lo merece, voy a dejar la crítica en 9 Lunas pero debiendo saber el que lo lea que la relación precio placer del plan Valdepalacios+Tierra serían 8 Lunas.

Yo pagué: 165€ | Precio medio: 120€

Fecha de la visita: JUNIO 2017