Restaurante El Portal del Echaurren

EL MEJOR RESTAURANTE DE LA RIOJA: MERECIDÍSIMAS 2 ESTRELLAS MICHELÍN

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Llevaba casi 3 años sin visitar EL PORTAL DEL ECHAURREN y cuando este noviembre 2013 le otorgaron la segunda estrella me dije que ya era hora de volver así que reservé para marzo 2014 (en enero y febrero cierran).

Que te otorguen la segunda estrella es un subidón absoluto. Con una estrella realmente hay muchísimos restaurantes por España pero una segunda estrella convierte a un restaurante en una visita absolutamente obligatoria, una visita que ya de por sí justifica el viaje.

Para que os hagáis una idea, en el norte de España, solo tienen 2 estrellas Mugaritz (S. Sebastián), Casa Marcial (Asturias) y Portal del Echaurren (Ezcaray, La Rioja). El resto de 2 estrellas se concentran en Cataluña y Madrid, con alguna excepción como Atrio en Cáceres (merece mucho la pena) o Calima en Marbella (una gran decepción).

El Portal del Echaurren se encuentra en un bonito pueblo riojano llamado Ezcaray, a unos 40 mins de Logroño. Si vives o te alojas en Logroño es bastante putada que esté tan lejos ya que o alguien no bebe o te la juegas. Por eso os recomiendo que si venís de fuera de La Rioja y queréis conocer el Portal del Echaurren, os alojéis en el mismo hotel Echaurren (o en otro más barato que haya por el pueblo).

Para vuestra información, restaurantes con estrella, y mucho más cerca de Logroño tenemos Venta Moncalvillo (sabores clásicos, muy recomendable) y Marqués de Riscal (vale más por el entorno y decoración que por la propia comida).

A muy poca distancia de Ezcaray se encuentra la pista de esquí de Valdezcaray, por lo que el plan de fin de semana de ir a esquiar y cenar en el Portal puede ser muy interesante.

Asimismo dentro del hotel Echaurren, aparte del Portal, hay varios restaurantes donde destaca el Echaurren Tradición que ofrece la comida tradicional riojana que en sus orígenes ofrecía esta casa y que tan famoso le fue haciendo.

Volviendo al Portal del Echaurren, al mando de los fogones se encuentra Francis Paniego, un tío simpatiquísimo. Francis es el asesor del restaurante Marqués de Riscal aunque ni de lejos ofrece allí las maravillas que sirve en el Portal. Francis también tiene en Logroño el restaurante Tondeluna, el cual os recomiendo conocer.

El local del Portal debo reconocer que no me convenció. Está decorado en tonos blancos, muy moderno, algo que no pega en el entorno rural de Ezcaray. En mi opinión, una decoración más más cálida y acogedora le habría venido mucho mejor a la maravillosa experiencia gastronómica que aquí ofrece Francis.

En el Portal se ofrecen 3 menús: Menú 2013 que es el menú largo y que cuesta 95 € (sin IVA. Odio cuando un restaurante pone un precio sin IVA, debía estar prohibido); Menú desde las Entrañas que por 75 € sin IVA ofrece un menú basado 100% en la casquería; y Menú Clásico que por 65 € sin IVA ofrece un corto menú con los platos más clásicos de la casa.

El Menú Clásico, por corto y poco original (pichón, merluza, arroz), hay que descartarlo.

Lo normal sería que os recomendara el Menú 2013 (menú largo) pero si te gusta la casquería no puedes dejar de probar el Menú Entrañas.

Lo bueno del Portal, y es algo que pocas veces se ve, es que Francis no obliga a que toda la mesa tome el mismo menú así que, como éramos 4, optamos por que 2 tomaran el menú largo y otros dos el Entrañas. Yo me pedí el Entrañas y como mi madre, que ya sabéis que come poco, se pidió el menú largo, al final me acabé comiendo todo mi menú y la mitad de todos los platos del menú largo.

Debo avisar que pese a que el menú entrañas es delicioso, se me hizo bastante corto. Esto se lo comenté a Francis y me dijo que estaba pensando alargarlo incluyendo más platos.

De todas formas, mientras no alarguen el menú entrañas, mi recomendación sería pedir el menú entrañas y que lo alarguen con platos del menú largo como “hierbas frescas”, “pez del río” y “semillas”.

Antes de hablar de los menús, debo decir que cada plato tiene un nombre raro por lo que al leer la carta uno no tiene ni puta idea de qué es lo que va a comer. Por este motivo, te dan una especie de diccionario donde te explica más en detalle qué es exactamente cada plato. Y así, uno descubre que el plato llamado “La Lana” realmente es un puré de cebollino acompañado de lechecillas de cordero, puntas de espárragos verdes, alcachofas fritas y toque dulce de algodón de azúcar. Casi ná.

Como podéis ver, en el Portal juegan mucho con el paripé y con los trampantojos, haciendo así que la experiencia sea realmente divertida. Hay quien critica el paripé pero a mí me apasiona. Cuanto más originales y divertidos son los platos de un restaurante, más me gusta. Quiero que me sorprendan y no solo de sabor, sino también de presentación, y eso aquí pasa. Por eso en la comida me acordé mucho de mi amigo Guille Dávila y de cómo habrían disfrutado él y su querida novia con este menú.

Voy a empezar contando el Menú Desde Las Entrañas:

Como snacks, y común para todos los menús, ofrecen un par de croquetas que son consideradas de las mejores de España y puedo dar fe de ello pues están deliciosas. Es de agradecer que te pongan dos y no solo una. Junto a las croquetas te sirven unas ricas aceitunas negras, unos sarmientos que realmente es pan y unas tostas con mantequilla y falsa ceniza.

Empieza el menú con La Lana que antes os comentaba. Buen comienzo.

Pasamos a las Asaduras: asadurillas de cordero (pulmones e hígado) mezcladas con gazpacho manchego y mole poblano. Mezcla de casquería con chocolate puro, canela, naranja, sésamo, frutos secos…Resultado: delicioso.

Sesos lacados: es un plato con los sesos del cordero servido sobre toffe de ave y acompañado del ácido de la cebolla roja salteada con vinagre y un toque de lima. Este plato puede dar bastante asco (ver foto) pues así servido parece el puto cerebro de Alien. Pero joder, fue el plato del menú que más me gustó.

Cocochas: la cococha realmente no es de merluza sino que es una oreja de cordero con un pil pil hecho con la misma oreja. Un trampantojo de manual.

Ravioli meloso de morros y tallarines de chipirón. Los morros son hocicos de cerdo que se cocinan como unos callos pero sin tomate ni picante. Muy rico.

Callos de piel cerdo. Posiblemente los mejores callos que he tomado en mi vida.

Cierra el menú un postre de queso de cabra Camerano con toque de trufa. Correcto postre aunque es muchísimo mejor el postre El Nido que hay en el menú largo.

Y esto fue todo el menú desde las entrañas. Como veis, aunque son platos un poco pesados, es un menú algo corto por lo que espero que le añadan más platos.

Pese a su reducido tamaño (y es que todo está tan bueno que uno nunca quiere que se acabe), es un menú absolutamente espectacular y obligatorio para cualquier amante de la casquería. De quitarse el sombrero ante Francis.

Paso ahora a contaros el Menú 2013, o menú largo.

Tras los mismos snacks, empieza con el plato de Hierba Fresca: crema de queso de oveja, polvo de foie-gras. Un plato fresco para ir abriendo boca.

Sigue el menú con el plato la lana que también aparece en el menú entrañas. Y sigue con un plato de pescado llamado Pez del Río y que consiste en una trucha. Muy bueno y sobretodo algo diferente al clásico salmonete que te sirven en todos los estrella.

Bajo un Manto de Hojas Secas: salteado de setas de temporada, una esfera de sopa de castaña que explota en la boca y un toque de trufa. Mezcla de setas y trufa que nunca falla.

Llegamos a uno de los mejores platos de este menú: Las Semillas. Es un plato de remolacha, aguacate y varias cigalas alrededor. Brutal el sabor de las cigalas. Inolvidable.

Seguimos con marisco y pasamos a las gambas al ajillo. Puro sabor a gamba que se potencia con un falso ajo hecho con las cabezas de las gambas.

Y seguimos con más producto del mar. Fósiles marinos. Rico y potente sabor el de este caldo a base de percebes, berberechos, bígaros, zamburiñas y mejillones.

Merluza asada sobre pil pil de patata. Espectacular pieza de merluza que pierde parte de su auténtico sabor al mezclarse con el pil pil de patata que al llevar un toque de vainilla es un poco a lo que acaba siguiendo. Yo es que soy más de pescado a pelo o cocinado potenciando más su sabor a mar, pero nada de pescado con pimientos, patatas y demás ingredientes.

Pasamos a la carne con unas deliciosas chuletillas a la brasa. Son chuletillas de conejo ahumadas con un jugo de cordero ligado, y unos toques de carbón de pimiento y ali-oli. Todo ello con el inconfundible toque que da el sarmiento.

Y acaba el menú con el ravioli meloso que también aparece en el menú entrañas.

Antes de los postres, si os gusta el queso (ya sabéis que yo lo odio), os recomiendo su tabla de quesos.

Dos postres para acabar. Un primer postre fresco a base de uvas cocinadas al vino tinto acompañado de helado de vino y frutos rojo. Y luego el mejor postre de todos, llamado El Nido: crema de piña asada, crema de coco, dulce de leche…todo ello presentado como si de un nido de aves se tratara. Gran final.

Tras esta comida, salimos a su terraza a tomar unos ricos cafés acompañados de unos petit fours y varios cigarros para bajar la comida. Si os quedáis a dormir ahí, id a tomar gintonics a la Troika.

Para beber, no pudimos beber mucho ya que uno bebía así que optamos por un Riesling y un rico Muga reserva. Precios de los vinos bastante moderados, lo cual se agradece.

Respecto al precio, todo depende del menú que tomes pero lo normal será no pagar más de 120 euros. Excelente precio para tan altísimo nivel de comida.

Sin duda, la mejor experiencia en lo que va de 2014 y un sitio que recomiendo a todo el mundo.

Yo pagué: 120 euros€ | Precio medio:

Fecha de la visita: