CASA RAFA

CONSIDERADO JUNTO CON O'PAZO EL MEJOR SITIO DE PESCADO-MARISCO DE LA CAPITAL, PREFIERO MIL VECES A O'PAZO

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Casa Rafa es uno de los restaurantes más clásicos de Madrid, de esos de clientela fiel de muchos años. Esta clientela suele ser gente mayor (60 años para arriba), de buen comer y que busca comida sencilla pero de excelente calidad.

Compite con O’Pazo (pescaderías coruñesas) por ser el mejor sitio de pescados/mariscos de Madrid y tras probar los dos considero que O’Pazo gana con diferencia; de hecho a O’Pazo  he ido 6 veces y a Casa Rafa  una.

El hecho de no querer volver no significa que no me haya gustado sino que para ese tipo de comida, y por ese precio, prefiero pagarlo en un local mucho más bonito y con un servicio infinitamente mejor como es O’Pazo. Y es que en Casa Rafa parece que los camareros tienen prisa porque acabes y así se puedan ir a sus casas pues no me pareció ni medio normal el ritmo tan rápido en que nos sirvieron todos los platos.

Los camareros, vestidos con chaqueta blanca y pajarita, son en su mayoría de esos que deben llevar 30 años trabajando ahí y que en consecuencia trabajan como robots, sin sentimientos ni alegría. Me recordaron mucho a los camareros del restaurante EL PUERTO en Santander.

En la barra de la entrada puedes tomar raciones e incluso te puedes llevar a casa su famosa ensaladilla rusa o sus mariscos.

Éramos 6 y como teníamos intención de probar muchos platos tomamos lo siguiente:

Ensaladilla con ventresca (16 €). Pasa por ser una de las mejores de Madrid y no les falta razón. No obstante, por ahora me quedo con la del restaurante NÁJERA.

Pulpo a la parrilla con crema de patata (18 €). Excelente.

Zamburiñas (18€ seis piezas). Buenas pero no llegan al nivel de las que tomé hace un mes en PONTEAREAS.

Percebes (72 € 300 grs). No pedimos muchos pues solo queríamos probarlos y mereció la pena. Calentitos, grandes y gordos, me podría comer 100.

Medio tartar de lubina (15 €). Bastante picante, me gustó mucho.

Medio steak tartar (15 €). Considerado de los mejores de Madrid, me ha gustado más el del mismo O’Pazo o Zalacaín.

Medio pollo al ajillo (11,50 €). Decidí probar este plato por recomendación de un amigo y coño, estaba buenísimo, con unas patatas fritas excelentes.

Todo esto lo pedimos entre 6 como entrantes y todo estaba muy bueno. ¿Cuál fue el fallo? Pues que nos trajeron todos los entrantes sin ningún tipo de orden y a toda prisa. De repente te servían los percebes y te ponían al lado el pollo al ajillo. Se llevaban el plato ates de dejarte mojar la salsa del ajillo y te traían el steak tartar junto con el tartar de lubina. Me pareció que en un restaurante de este nivel, ese servicio fue nefasto.

De segundo, probamos:

Besugo a la espalda (28 €). Pieza enorme, jugoso, con un sofrito de ajos. Bueno.

Centollo (55 €). Te traen toda la carne ya desmigado y servida en el cascarón sin ningún tipo de aliño, a pelo. Rico.

Almejas al ajillo (21 €). Almejas grandes y de excelente sabor.

Mero (24,50 €). Más rico que el besugo.

Medio rodaballo (19,50 €). Yo me esperaba el rodaballo con su piel crujiente y para nada, aquí viene un lomo bastante gordo y ya limpio. Años luz del rodaballo de ELKANO (Guetaria).

Media de manitas de cerdo con ibérico (12,50 €). Buenísimas y es que junto al pollo al ajillo me ha demostrado que casi están aquí mejor las carnes que los pescados.

De beber, 3 botellas de albariño Santiago Ruiz (72 €) y es que la carta de vinos blancos no puede ser más básica.

Una vez acabamos toda esta comida, preguntamos si podíamos salir a la terraza a tomar un par de postres y un café y una copa. Nos dijeron que el café sí pero el postre no. Preguntamos que por qué esa chorrada, a lo que nos contestaron “porque no”. Quise hablar con el jefe de sala pero el tío se pasó toda la noche en la zona de la barra hablando de risas con clientes amigos. Vaya ejemplo de jefe de sala que su trabajo consiste en quedarse en la barra echándose unas risas. Ni siquiera vino a tomar nota. En fin, que por no querer poner un mantel o vete tú a saber por qué, no nos dejaron salir fuera a compartir una tarta de queso (7 €) que queda muy lejos de la de CAÑADÍO y un bizcocho de ron que estaba muy bueno.

Tras los postres, ya pudimos salir a tomar un café y copa fuera.

Con un par de gintonics a 11 euros cada uno, pagamos 500 € entre 6, es decir, 83 € por barba. Cierto es que pedimos muchísimo, pero aun así me parece excesivamente caro y es por eso, y por un servicio deficiente, que para mi gusto no merece la pena y prefiero invertir ese dinero en O’PAZO.

Yo pagué: 83 euros€ | Precio medio:

Fecha de la visita: