ARCE

UN AUTÉNTICO TIMO

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90€, ese es el precio de este restaurante engaña bobos, que si fuera un equipo de fútbol debería estar en tercera regional.

Ayer fui a cenar con mis amigos para celebrar la Navidad y les tengo que pedir perdón por semejante timo que Iñaki nos ha metido. Se ha reído en nuestra cara.

Ya había venido hace un año y como me lo pasé muy bien y no tenía mal recuerdo de la comida decidí llevar a mis amigos. Ahora me doy cuenta de que aquella vez nos echamos tantas risas y cogimos tal pelotazo que no recordaba la comida.

No entiendo como Metrópoli lo puede considerar como uno de los grandes de Madrid, eso demuestra que Metrópoli, salvo ciertas excepciones como cuando descubrió Diverxo, no es nada fiable.

 Lo he tachado para siempre de mi lista.

Como siempre, Iñaki llega y se sienta en tu mesa y te empieza a contar un rollo cual poeta barato que siempre empieza preguntando si tienes apetito, hambre o gana. Es absurdo leer la carta del restaurante porque en el fondo vas a comer lo que a Iñaki le salga de los huevos.

Te pregunta por los primeros y te va exponiendo varios platos con una pinta cojonuda pero con un resultado lamentable. En eso consiste el timo de la estampita que Iñaki te mete en este sitio. Crees que vas a probar platos que te sorprenderán y nada más lejos de la realidad. Luego te pregunta por el segundo, si quieres carne o pescado, si es carne te empieza a decir si quieres ave que vuela corre o nada, buey, cordero, cochinillo, etc, y si es pescado más de lo mismo.

La primera gran sospecha es que no es posible que un comedor tan pequeñp pueda tener tal cantidad de platos (buey, ternera, cochinillo, ciervo, zorzal, becada, pato, pichón, dorada, merluza, san pedro, congrio y mil platos más que no recuerdo). Y encima cada producto tiene sus diversas maneras de preparación que puedes elegir. Para poder servir cada plato con un resultado excelente necesitaría una cocina enorme al estilo Bulli con 100 cocineros trabajando, y no es el caso. También necesitarías una despensa más grande que un campo de fútbol. Entonces uno descubre el timo, más de la mitad de los productos son de una calidad más que mediocre y las raciones son de coña.

Empiezo con los primeros:

Foie templado. Mala calidad del foie y completamente soso, sin intensidad.

Canelones de txangurro. Insípido el txangurro y una masa más gorda que Falete.

Huevo con patata y polvo de trufa. Una puta mierda. Uno se espera una explosión de sabores en la boca y estaba más malo que un huevo hecho por mi en casa. El polvo de trufa… joder si es polvo que ni se percibe.

Arroz con setas. Arroz marca sos, mal cocinado, y setas varias bastante malas. No puede estar más falto de sabor.

Segundos:

Becada. De coña, una ración tan diminuta que os juro que no son más de 4 bocados. Años luz de la que se puede tomar por ejemplo en La Tasquita de Enfrente o en Lakasa. Mala preparación y mala cantidad y pésima calidad.

Pato. Es tan pequeña la ración que ni te enteras lo que has comido.

Zorzalitos. Puro hueso.

Merluza con almejas. Merluza pescanova lamentable.

Ciervo. Nada especial.

San Pedro con verduritas. Quizás el mejor de los platos, nada difícil por otro lado ya que los demás platos eran de coña.

Degustación de postres. No hay nada peor que una degustación de postres ya que de los 6 que te ponen hay dos muy ricos que apenas pruebas, dos están buenos y dos son malos.

De vino, después de contarnos un paripé y pensando que nos iba a sorprender con un buen tinto nos trae un Muga. Vaya sorpresón!!!

Todo esto 90€!!!!! UNA VERGÜENZA!!! ESTO NO VALE MÁS DE 40 €!!!!! Y ESO QUE NOS PERDONÓ EL IVA!!!

Al menos nos pudimos tomar varias copas a cuenta de la casa….

Al final de la cena, ya a las 3 de la mañana, quisimos hablar con Iñaki y le comentamos que no nos había gustado, intentando en todo momento, sin perder la educación, hacerle una crítica constructiva a la que Iñaki en una actitud absolutamente soberbia hizo oídos sordos, volviéndose incluso violento.

Dice que se la sudan las críticas. Cojonudo.

Habrá mucha gente que seguirá yendo porque Metrópoli lo pone de puta madre, otra gente irá porque algún inculto culinario habrá dicho que se come guay, habrá gente que leerá esta crítica y que aún así irá, pero desde luego que habrá muchísima gente que después de leer esto se piense dos veces el estar dispuesto a pagar 90 euros por comer tan mal.

 CONCLUSIÓN: SI NO QUEREIS SER TIMADOS NO PISÉIS ARCE.

Yo pagué: 90€ | Precio medio: 70€

Fecha de la visita: 2012