OTTO

NUEVO SITIO D EMODA CON AMBIENTE MAYOR Y ALGO HORTERA Y COMIDA DECENTE

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Como bien anunciaba en su momento Vanitatis, este 2014 han abierto en Madrid varios restaurantes a manos de “los cachorros de la jet”. Cómo me gusta esa frase.

El ganador indiscutible actualmente es MARIETA –dirigido por el folleti Fernando Nicolás y el hijo de Aznar- que en 3 meses ya se ha convertido en el sitio donde toda buena pija que se preste quiere ir a cenar. A mí es un sitio que me encanta aunque no se coma de maravilla –tampoco se come mal-. Siempre está ambientadísimo y lleno de niñas guapas, tiene terraza y es perfecto para estar de copas hasta las 3 que es cuando uno ya se va a Graff, Nasau o lo que proceda. Por cierto, a ver si este invierno abren una nueva discoteca de moda que Graff ya cansa y además como local es una mierda.

Junto a Marieta, el otro sitio más de moda ahora es el MAKKILA de Serrano. El concepto y ambiente es el mismo por lo que podrían ser hermanos si bien detrás de Makkila no hay ningún famoso barato sino los mismo dueños que Whitby.

A la espera de que abra Cippriani en Jorge Juan, el otro sitio abierto por famosetes es OTTO, cuyo socio es Rosauro, el marido de Amaya Salamanca.

Otto ocupa el local del antiguo Castellana 8. El local por dentro es muy chulo pero mucho más serio que Marieta o Makkila. Gastronómicamente y como local está un par de pasos por encima que ellos pero tiene un fallo y es que al ser más caro que sus competidores, no se llena tan fácil.

El público de Otto ronda los 40-50 años por lo que es una clientela mucho más mayor que la de Marieta que ronda los 30. De hecho en Otto es fácil ver a varias Anas Obregones de la vida que a sus 55 años siguen intentando meterse en los vestiditos que usaban a los 30. Patético.

Para gustos los colores, pero para una noche de fin de semana, yo me quedo con Marieta o Makilla mil veces antes que con Otto.

Nosotros nos decantamos por cenar en la terraza con la sorpresa de que la carta es más corta que la de dentro. No es que sea diferente, simplemente que en terraza no puedes comer todos sino solo algunos de los platos que preparan en la cocina de Otto. Son esas cosas que uno no entiende.

Esto me hizo recordar mi viaje de este verano a Vietnam y lo diferente que somos a los asiáticos en cuanto a amabilidad se refiere. Cuando allí vas a un restaurante lo único que buscan es agradarte y que estés cómodo. En Vietnam, aun en el hipotético caso que un restaurante tuviera una regla absurda como la de Otto, si pidieras por favor probar algún plato de esos que no puedes tomar en terraza, te permitirían hacerlo fijo porque ellos quieren que gastes más dinero y estés a gusto. Aquí en cambio estamos llenos de reglas absurdas, de licencias, permisos, horarios, prohibiciones…

Esto también me sirve para recordar el tema de las licencias en Madrid. Un amigo ha montado un restaurante y ha tardado y sudado lo que no está escrito para conseguir una licencia de terraza cuando le consta que los de Marieta u Otto han tardado, y no exagero, diez veces menos de tiempo y papeleo.

La terraza de Otto, en plena Castellana con autobuses pasándote a 3 metros, está bien para tomar una copa o picar algo pero no para cenar como nosotros pretendíamos ya que varias de las mesas son bajas con sofás, lo que resulta algo incómodo.

Yo os recomiendo cenar dentro que mola mucho la decoración.

Nosotros probamos:

Ensaladilla de bonito (13€ la ración y 8€ la media ración ya que como bien sabéis 8 es la mitad de 13). Estaba buena.

Croqueta de jamón (2,50€ la unidad). Muy rica y mucho mejor que la de boletus.

Tartar de salmón (19,50 €). Viene demasiado bañado en mayonesa pero está bueno.

Pulpo asado (19,50 €). Nos resultó demasiado duro.

No pudimos probar más cosas ya que íbamos sin mucha hambre pero esta toma de contacto me hizo ver que aquí no se come tan mal ni es tan caro como cabría esperar de un sitio de moda. Ya sabéis que una croqueta es una buena prueba para medir la calidad de la cocina. De hecho quiero volver pero a cenar dentro y probar más platos.

Así que como os decía, Otto gana a Marieta en cocina, le iguala o supera en local y decoración pero para mi gusto, y debido a que no me gustan las maduras ni las tías que se creen diosas y que viven por cazar a un futbolista, pierde en ambiente. Por eso Otto se asemeja más a Ten con Ten.

Volveré pronto.

Yo pagué: 40€ | Precio medio: 40€

Fecha de la visita: Septiembre 2014