NARCISO

ELEGANCIA SIN ARTIFICIOS

Calle Almagro, 32. Telf: 917379737  
CompartirShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on Twitter

A Hortensio (9 Lunas) le ha salido un hermano pequeño, su nombre es Narciso y también se lleva las mismas Lunas. Y es que su padre, el colombiano Mario Vallés (ex Celler), extiende su familia manteniendo la elegancia y coherencia que le definen.

Como sabéis, aunque disfrute muchísimo con un Diverxo (10 Lunas), valoro cada vez más saber que lo que pido, es lo que voy a encontrar en el plato. Es decir, no tolero las mariconadas sin sentido. Y por ello, me es muy agradable saber que si Mario Vallés es quien me da de comer, acierta.

Narciso, como buen hermano pequeño, se ha mantenido cerca de Hortensio, en la calle Almagro, número 32.

El restaurante responde por completo al adjetivo de elegante. La decoración es tipo bistró pero con mucho estilo, es decir, sin papeles pintados de palmeras, ni plantas por doquier ni las chorradas que tanto se repiten en todos los restaurantes de nueva apertura. Es más, han sabido remodelar el local creando un espacio íntimo pero diáfano y que compagina los elementos clásicos y modernos. Destacan las lámparas, antiguas farolas de París, y los grandes retratos de época.

Evitad la planta del sótano ya que en esa zona el restaurante pierde parte del encanto.

Cuenta con una agradable y tranquila terraza.

El ambiente va muy de la mano con el estilo. Ni rastro de esa gente que llena Pointer, Habanera y demás sitios de moda. Y mejor. Aquí el ambiente es más tranquilo y maduro, sin tonterías. Media de edad de 40 años.

El servicio es correcto.

La carta es muy breve: varios entrantes y unos pocos pescados y carnes. Es mejor centrarse en pocos platos y hacerlos bien, que querer abarcar el mundo entero y crear platos infames.

Aquí no esperéis fusiones ni cosas raras. Son recetas sencillas pero, en principio, bien ejecutadas. Y es que debo aclarar que, si bien en mi primera visita me gustó mucho y le dí 9 Lunas, tras mi última cena le bajo a 8 Lunas ya que la calidad no fue la esperada.

En mi primera visita probé una rica la Ensalada de lentejas y confit de pato (14€) y unos buenos los Mejillones con curry verde (12€).

De segundo, la Carbonara de calamares (18€), donde la pasta son tiras de calamar, no me acabó de entusiasmar pese a que no es un mal plato; y un rico el Jarrete de cordero (22€). No me convenció el acompañamiento de Puré de patatas (7€) que me lo esperaba más cremoso tipo Robuchon y resultó más clásico e insípido.

En mi última visita, probé un Carré de cordero (23€), un Ceviche de corvina (15€) y Zamburiñas en albariño (18€) que no estaban mal pero esperaba más de ellos.

De postre, magnífico el Milhojas de crema (9€).

El precio medio aquí ronda los 40-50€,  correcto para la ubicación, local, servicio y calidad de los platos.

Y es que la gente joven seguirá llenando mierdas como Sushita Café o Random, donde malgastar 35€, en vez de invertir en disfrutar de sitios como Narciso, de ahí que aquí la clientela sea más mayor y tranquila.

La cocina se mueve en las 7 Lunas, y le subo a 8 Lunas porque me encanta el concepto.

 

Yo pagué: 60€ | Precio medio: 45€

Fecha de la visita: JULIO 2017