NAKEIMA

LA BARRA DEL DISFRUTE Y DIVERSIÓN

Meléndez Valdés, 54.
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Actualizo mi crítica de Nakeima empezando por explicar cómo conseguir sitio.

Y empiezo así porque aunque todo el mundo conoce Nakeima aún hay mucho empanao que no se ha enterado de cómo funciona.

En mis 20 visitas a Nakeima, no ha habido ni un solo día que no haya llegado alguien a las 21:30 preguntando si hay sitio o no haya llegado alguien a la cola a las 20:20 cuando ya está completa.

En Nakeima NO ADMITEN RESERVAS. Por tanto funciona por el sencillo sistema de orden de llegada.

Solo dan de comer a 20 personas, ni una más. No hay rotación de mesas. Solo comen esos 20.

Abre a las 21:00 y a las 20:30 saldrán con una lista donde apuntarán a las primeras 20 personas que haya en la cola.

Por cada 4 personas que vayan a cenar debe haber 1 en la cola. Por tanto, si ya sois 5, deberéis hacer la cola 2 de esos 5.

Si te apuntan a las 20:30, la pregunta del millón es ¿A QUÉ HORA HAY QUE IR ENTONCES A HACER LA COLA?

La regla general, para asegurarte sitio, es ir no más tarde de las 19.30, sea un martes o un viernes, aunque hay días, sobre todo en fin de semana, que hay gente que va desde las 18:45.

Cuando lleguéis a hacer la cola, si ya hay gente, preguntadles cuántos son ya que, por el tema de que 1 puede representar a 4, no debes fiarte de los que haya físicamente haciendo cola (ej: si solo hay 5 personas pero cada una representa a 4, ya estaría completo).

Hay viernes que he llegado a las 20:00 y cogí sitio y otras veces que la cola está completa desde las 19:00.

De 20:30 a 21:00 la tradición es ir al bar de debajo de la calle, el Atómico, a tomarse una cañita.

Para comidas, abren a las 14:00 y salen a apuntar en la lista a las 13:30, siendo suficiente normalmente con llegar a la cola a las 13.

Cierra domingos y lunes todo el día. Vacaciones todo agosto. No admiten críos.

Respecto a la famosa parte de arriba, donde en principio sí se podrá reservar, aún no está operativa.

El local de Nakeima es cutre y feo pero me encanta. Le va perfecto con el rollo que llevan aunque alguna mejora en decoración nunca sobra.

No hay sillas sino taburetes.

Cuenta con una barra donde entran unos 12 y luego hay unas mesas altas. Absolutamente fundamental conseguir sitio en la barra aunque la asignación de sitio en ella queda en manos de los de Nakeima.

No es un sitio muy cómodo. Yo amo las barras pero hay a quien le puede resultar incómodo. Si eres de esos, vete a Santceloni a cenar y no molestes.

La cocina que aquí sirven es una fusión Asia-España y a veces toques peruanos (Nikkei). Los cocineros vienen de DiverXo, Nikkei 225, Kabuki, etc así que por ahí van los tiros.

Está todo acojonantemente rico. De ahí que pese a la jodienda de la cola y de que cenas en un taburete, lleva año y medio abierto y se sigue llenando a diario.

La carta cambia continuamente aunque suele haber unos fijos como por ejemplo el rollito primavera, el palo de pollo con salsa de cacahuetes, la ostra con algún aliño, los nigiris de gamba al ajillo, panceta o wagyu con huevo.

Luego tienes otros fijos que van cambiando de ingredientes como el bao (bollo chino) que te lo pueden rellenar de pollo y carabineros (acojonante) de callos (de llorar) o puede ser negro, los dim sum y dumpling que pueden ser de carrillera, centolla, rabo, etc. Otro clásico es el temaki (cono) que puede estar relleno de atún y huevo o de chanquetes. También suelen tener algún curry.

Y fuera de estos clásicos, el resto de platos varía tanto que no voy a perder tiempo en contaros todos los que he comido porque en su año y pico de vida han cocinado más de cien platos y yo creo que habré probado un 95%.

Solo decir que platos para el recuerdo con los que mojé los pantalones están los callos thai, la oreja de cerdo, el sándwich Mr. Chan y el bunwich criollo, el chirasi de lamprea, el saam, el gunkan de erizos y callos, wonton de gambas, careta de cerdo teriyaki, bacalao kill bill, su pato pekinés…

Lo único que no me gusta de Nakeima, y encima es algo que me jode, es que hay bocados brutales que hacen una vez y a tomar por culo, nunca más.

Deberían hacer de vez en cuando semanas con menús solo a base de clásicos. Sería legendario.

Para beber han ido mejorando el servicio de vinos gracias a Ignacio y Viki. Eso sí, no te esperes carta. Un par de cavas, champús, vino tinto, blanco y Xerez. Próximamente van a hacer maridaje a 25€ o más top a 35€.

El ticket medio de Nakeima ronda los 50€ con botella de vino y 40€ si son cañas o copas sueltas.

Cierto es que por la pura ley de la oferta y la demanda los precios han ido subiendo y esa cantidad es la que pagué yo en mis primeras visitas nada más abrir yendo a dolor. A día de hoy, yendo a dolor, es decir, comiendo toda la carta, y con mucha bebida, suelo pagar unos 80€.

Es el restaurante que más veces he visitado por lo que se debe llevar 10 Lunas aunque esa misma puntuación la tengan restaurantes tan diferentes a Nakeima en cuanto a local, comodidad, servicio y presentación se refiere como DiverXo, Celler o Azurmendi pero es que yo no necesito lujo ni paripé para poder dar 10 Lunas.

La lógica empresarial diría que más pronto que tarde deberían cambiar de local y pensar más a lo grande, capacidad y talento les sobra, pero la verdad es que desde que abrieron en 2013 ahí siguen en el mismo local que tantas alegrías y algún que otro disgusto les ha dado.

Luma, Gon, Rober, Fer, Pablo, Ignacio, Viki y la rumana. Equipo galáctico que siempre te tratará de maravilla. Os quiero.

Yo pagué: 80€ | Precio medio: 45€

Fecha de la visita: Julio 2015