Madrid

MARIETA

 

ATENCIÓN: ESTA ES UNA DE LAS CRÍTICAS MÁS LEÍDA DE LA HISTORIA DE LA WEB. NO OBSTANTE, DEBO ADVERTIR QUE ES DEL 2015

Si yo montase un restaurante en Madrid, probablemente se parecería a MARIETA: local grande, con terraza, en zona de oficinas para no tener vecinos toca huevos, en Barrio Salamanca-Castellana, con una decoración chula, una zona de barra donde tomar una copa o un cocktail, mesas redondas y alguna mesa alta, música de fondo que va subiendo de volumen según se acerca la media noche y ambientazo, principalmente pibones.

Eso es Marieta, el nuevo sitio de moda que abrió en junio 2014 en Madrid y que lleva desde entonces petándolo, siendo uno de los sitios más difíciles para reservar en fin de semana (hay que llamar con un mes o incluso más antelación).

Como también es sitio de copas puedes ir directamente a eso, pero advierto que contaré a mis nietos que he llegado a ver colas de más de una hora para entrar a copear.

Marieta se encuentra al lado de Green y del Lateral de Castellana, justo debajo del puente de Juan Bravo. Esa zona gracias al Lateral y ahora Marieta, se ha puesto bastante animada, a lo que hay que añadir dos discotecas: Green (para niños) y Callejón de Serrano.

Al frente de Marieta se encuentra Fernando Nicolás, un pijazo guaperas catalogado como «cachorro de la jet», hijo de millonetis y socio del hijo de Aznar con el que también tiene Pipa&Co, Perrachica o Juanita Cruz. Bastante pinta de fucker el Nicolás ese la verdad. Le vi una vez por Marieta y si quisiera se podía haber hecho al 90% de las tías que estaban cenando en su restaurante. Si yo fuera guapo en plan que tengo mil tías detrás, moviera además la noche madrileña, y encima tuviera dinero, creo que las posibilidades de que fuera un absoluto imbécil serían del 99%.

Será que Nicolás sabe mover a pibones en Madrid, será que Marieta encanta a las tías, sea por lo que sea el tema es que la gran mayoría de los clientes de Marieta son tías. Y de todas esas tías, tampoco exagero si digo que una considerable mayoría son guapas o muy guapas. Increíble. Obviamente, donde hay tanta tía, tienes detrás a mil moscones de tíos con la artillería pesada en busca de pillar esa noche.

Por eso advierto a los tíos que, si bien entiendo que unos amigos jamás escogerían un sitio como Marieta para una cena de amigotes, tened en cuenta que si lo que buscáis es cena-copa-salir-ligar, no se me ocurre mejor opción que ir a Marieta.

Debo advertir que desde que abrió a ahora el ambiente ha ido variando un poco y últimamente (2016) he ido noches en las que el ambiente era muy de hombre mujeres y viceversa.

Como veis, llevo un rato hablando del restaurante y aún no he mencionado su comida. ¿Por qué? Porque realmente en sitios como este la comida pasa totalmente a un segundo plano.

Os recomiendo pedir todo para compartir:

Pizza de setas con huevo de corral y pizza de mortadela trufada (ambas a 9,95 €). De masa muy fina, están buenas.

Sushi de calamares a la romana y ali-oli (7,90 € ocho piezas de maki). No es un maki de Kabuki o Miyama pero se defiende.

Las hamburguesas (10,90 €) son muy normalitas y las veo muy gordas, con demasiada carne y resultan secas.

Las costillas (11,50 €) no están tan buenas como las del Hard Rock o Friday’s pero se dejan comer.

El tartar de atún (12,95 €) está correcto pero mejoraría si lo pusieran más puro, en dados y sin tanto aguacate que además suele estar muy duro.

Los raviolis de boletus y pato (14,50 €) están igual que los que te puedes comprar en el super de Rana o Buittoni.

Las croquetas de rabo de toro (10,90 €) están bien.

Correcto también el rissoto negro (15,90 €) aunque peca de exceso de tinta.

La tarrina de huevo poché con patata y trufa -no hay restaurante de moda que no incluya este plato en su carta- no está mal (5,50 €).

No me convence en cambio el mini kebab (10,90 €) que ni mucho menos está mejor que el típico kebab cerdo que puedes tomar de pedo en cualquier puesto callejero.

Tampoco me gusta el wok de pechuga de pollo (11,90 €).

De postre, lo mejor sin duda es la tarta de cumpleaños con lacasitos (5 €) y la oreo casera (4,50 €).

Con vino y pidiendo todo para compartir, lo normal es no pagar más de 35 € que creo que es el tope que acepta pagar una pija. Si bebes coca cola y comes poco, por 25 € cenas.

Tras la cena, la música sube de volumen -los fines de semana además traen un DJ que pincha deep house muy cremón-, suelen quitar las mesas del comedor, y se convierte en un buen sitio para estar de copas hasta las 2 y luego ya ir a la discoteca. Comentar que he notado que el volumen de la música ha ido bajando. Al principio sonaba a saco y les han debido de dar un toque porque ahora está mucho más tranquilo.

Por comida se llevaría unas 5-6 Lunas, y aunque llegó a tener 9 Lunas porque fue un absoluto boom en Madrid, ahora que ha bajado el soufflé, le dejo en 8 Lunas pues Habanera o Pointer le han ganado terreno en esta liga de sitios de moda y cotos de caza.

Dirección:

Web:

Yo pagué: 40€ | Precio medio: 30€

Fecha de la visita: 2015

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