LA CANDELA RESTÓ

COCINA SALVAJE, MENÚ FEROZ

Calle de la Amnistía, 10 Telf: 91173988 Web: http://lacandelaresto.com/
CompartirShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on Twitter

A finales de 2013, cuando conocí La Candela, este se encontraba perdido por Valdemorillo, a 30 minutos de Madrid.

Allí se practicaba una cocina fusión en una época en la que estaba empezando el boom de este tipo de cocina. No existía, por ejemplo, Nakeima ni Latasia, y Streetxo aún no era tan conocido. Claro que existía Diverxo, sin ser tan famoso como ahora, pero jugaba en otra liga.

En aquella visita a Valdemorillo, salimos flipando. Por sólo 41€ habíamos tomado un menú excepcional.

La fama de La Candela fue creciendo tanto que, si quería triunfar, era necesario trasladarse a Madrid. Y eso hicieron en 2014, cuando se instalaron en su local de la calle de la Amnistía, en la zona del Teatro Real.

De repente, no sé muy bien por qué, empezó a hablarse menos de La Candela. Quizás fuera porque Sammy, el dueño, no participa del juego de las redes sociales y eso a veces, por triste que sea, puede llevar al olvido cuando, hoy en día, todos los restaurantes están en manos de agencias de comunicación.

Nada más abrir en Madrid, un amigo me dijo que en el menú había tomado prácticamente lo mismo que en Valdemorillo pero a mayor precio y que, además, el local resultaba muy frío y ya no tenía el encanto del local y plan original.

Y esos fueron, quizás, los dos motivos por los que he tardado 3 años en volver a La Candela, unido a que si un restaurante está muy fuera de la zona típica de restaurantes (Salamanca, Chamberí, Bernabeú, Moncloa…), inconscientemente no me viene a la cabeza cuando pienso en un sitio para cenar.

Por eso, este marzo de 2017, fue el momento de poner fin a esa desidia y conocerlo.

Como decía, La Candela está en una zona preciosa pero muy vacía de restaurantes. No entiendo por qué, con lo bonito que es la parte del Madrid de los Austrias, no hay ningún restaurante de renombre y la oferta es, casi totalmente, dirigida para guiris.

El local es  pequeño, con una simple pero preciosa decoración compuesta por todo tipo de piezas, elegidas con mucho gusto. La sala se reviste de baldosas blancas, dotando de mayor importancia a los muebles. Sillas de todos los estilos, con distintas tapicerías, preciosas lámparas, hacen del restaurante un local chic.

Al frente de la cocina está Samy, de origen sudanés, razón por la que muchos platos tengan guiños a África.

El propio Samy describe su cocina como “salvaje” y no le falta razón, ya que la potencia del sabor es el signo de identidad de casi todos los platos.

África, Asia y España son los elementos que fusiona Samy en sus platos. El resultado son platos potentes, con sabores originales pero intensos, que no dejan indiferente al comensal, si bien algunos no serán aptos para todos los públicos

En La Candela no hay carta y existen 3 menús. El Corto cuesta 57€ y consta de 10 pases. El Medio cuesta 78€ y consta de 14 pases. Y el Largo cuesta 92€ y consta de 17 pases.

Nosotros optamos por el Largo y ya os aviso que os puede resultar pesado. Por eso, si es para cena, os recomiendo el Medio, dejando el Largo solo para los almuerzos.

En general, los menús degustación pueden ser cortos, que son aquellos que constan de pocos platos, o largos, que se componen de muchos platos; y a su vez serán estrechos, es decir, donde cada ración es pequeña (incluso solo bocados) o está compuesta por ingredientes ligeros, o pueden ser anchos, bien porque cada ración es grande o bien porque se compone de ingredientes pesados.

El menú Largo de La Candela es largo y bastante ancho, de ahí que resulte pesado y no se pueda disfrutar lo suficiente. Hay pases con ingredientes pesados, como el foie, callos o pichón y, además, hay algunas raciones severas, por lo que se podrían reducir a la mitad y eso permitiría no llenarse en exceso.

La mayoría de los platos se mueven en el Notable (Ostra con wasabi, Foie con ponzu, Salmón a la brasa, Rollito relleno de salsa de callos, Pechuga de pichón).

Notable Alto para el Chipirón con chorizo, el Pichón con foie, Chocolate blanco con hígados de pichón, el Bollo de cordero o el Postre de trufa y boletus.

Un único Aprobado que es para la Corvina con holandesa que, en mi opinión, no aporta nada.

La Cocina se mueve en las 7.5 Lunas, el Local se lleva 8.5 Lunas, el Servicio es de 9 Lunas, y la Relación Precio (92€)-Placer se queda en 7.5 Lunas y es que, a 120€ que sale la cena con vino, resulta caro ya que ese es precio de estrella Michelin.

Respecto a si puede ganar una estrella Michelin, como he leído en internet que reclama mucha gente, no os sabría decir. Yo no se la daría, pero es que tampoco se la daría a Lúa ni a La Cabra ni le daría dos estrellas a Coque ni tres a Dacosta… Así que cualquier cosa puede pasar.

En resumen, que si bien mi experiencia fue satisfactoria y, en líneas generales, me gustó, no ha sido uno de esos sitios en los que piensas varios días después de la cena, recordando lo rico que estaba todo y pensando ya en la próxima fecha para repetir, que es lo que ocurre con los restaurantes que obtienen 8.5 Lunas o más.

Yo pagué: 125€ | Precio medio: 100€

Fecha de la visita: MARZO 2017