FILANDÓN

Famoso mega restaurante de Pescaderías Coruñesas a las afueras de Madrid

  • Carretera Fuencarral-El Pardo (M - 612) Km. 1,9 28049 Madrid
  • 917 343 826
  • www.filandon.es/
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Filandón es, en cuanto a instalaciones se refiere, uno de los restaurantes más espectaculares de Madrid. La primera vez que fui me quedé realmente loco. Yo me esperaba un buen restaurante a las afueras de Madrid con una terraza y un par de salas y madre mía lo que me encontré ahí.

Os cuento.

Filandón pertenece al Grupo Pescaderías Coruñesas que son quienes suministran el pescado/marisco a los mejores restaurantes de Madrid. Se han hecho de oro. Junto a Filandón, en Madrid capital cuentan con dos muy buenos restaurantes: O’Pazo y El Pescador.

El restaurante se encuentra a unos 15 minutos de Madrid. Mirad bien cómo ir porque nosotros nos perdimos un poco.

Una vez que llegas y entras en coche su finca te encuentras un auténtico parque automovilístico de lujo. Y digo parque porque el aparcamiento es enorme, con varios tíos que te dicen donde aparcar. Parecía eso el parking de la Caja Mágica. Porsche, BMW, Mercedes, Audi… ahí a un Citroen Picasso no le dejan aparcar.

Desde arriba del parking se puede contemplar el enorme chalet que han montado los de Coruñesas.

Una vez dentro, todo está decorado muy bonito, con ese rollo de madera estilo campestre que tanto se lleva ahora.

Nosotros reservamos en la terraza –pensando que solo había una- y resulta que es importante que cuando reservéis en terraza tengáis en cuenta lo siguiente. En Filandón hay varias terrazas: una está destinada a los clientes que llevan a sus críos y es donde a nosotros nos sentaron. Es muy agradable pero tienes el inconveniente de que puedes tener verdaderos diablos corriendo por las mesas por lo que evita esta terraza. Eso sí, si vas con tus hijos pequeños, la terraza es perfecta pues cuenta con un amplísimo jardín con columpios donde soltar a los críos para que no te den mucho la turra durante la comida.

En el otro lado del chalet están las otras terrazas. Al pasar un riachuelo justo al lado, lo han decorado rollo pueblo rural con bombillas colgando. Muy muy chulo y tranquilo, perfecto para desconectar de Madrid. De las mejores terrazas de la capital.

Para el invierno, tanto la terraza de los críos como una parte de la terraza del riachuelo se puede utilizar para los fumadores.

Aparte de la terraza, el interior del chalet cuenta con varios salones. El más acogedor es el que tiene una chimenea. Reservad ahí.

Según nos contaron, han llegado a dar 600 servicios solo en un mediodía. Flipa. Y es que es un sitio que siempre está lleno. Esto sin duda lo convierte en el restaurante que más factura de Madrid superando claramente al mismo Ten con Ten.

Visto todo el despliegue, es normal que sea uno de los sitios preferidos de futbolistas y famosetes.

Como en Filandón todo son buenas noticias, un mega punto a favor es que el comedor no cierra lo que significa que puedes ir a comerte un besugo a las 2 o a las 6 de la tarde. Esto lo convierte en un sitio perfecto para comidas de empresa donde un cliente llega tarde y no sabes dónde llevarle a comer. Elige Filandón.

Todo este despliegue podría hacer pensar que la calidad de la comida sea regulera y en absoluto. En líneas generales todo está de notable.

Entre 5 que éramos, probamos lo siguiente:

Cocochas de merluza a la parrilla (27 €). Ricas.

Rabas (17 €). Viviendo de un sitio famoso por sus rabas como es Santander, estas no me dijeron nada.

Steak tartar (23 €). Tanto aquí como en O’Pazo lo preparan muy bien.

Arroz con carabineros (23 € por persona). Fue una sorpresa que estuviera tan bueno.

Cogote de merluza (27 €). Lógicamente, los pescados son la especialidad de este sitio. Muy bueno al igual que un besugo (29 €) con una ligera bilbaína.

De postre no puedes dejar de probar sus filloas (8 €), deliciosas. Buenas la tarta de queso (6 €), la de manzana (9 €) o el postre de chocolate (8 €).

Precios de los vinos muy comedidos. Algo que se agradece. Cada vez odio más los sitios donde triplican el precio del vino comparado con lo que cuesta en tienda. Aquí bebimos varias botellas de verdejo Ossian a 26 €.

Pese a estar el restaurante lleno, el servicio fue excelente y muy cercano.

Precio final fue de 300 €, es decir, 60 € por barba que para todo lo que comimos y bebimos me parece excelente relación calidad-precio. Desde luego que al ser un sitio tan famoso me esperaba más puñalada en la cuenta y como veis, no tiene un precio tan alto.

Os lo recomiendo totalmente. Tanto en verano para cenar en sus agradables terrazas como en invierno en su salón de la chimenea. Lo único malo es que hay que coger el coche o pillar un taxi que debe rondar los 30 € por trayecto.

Yo pagué: 60€ | Precio medio: 50€

Fecha de la visita: Julio 2014