EL REMEDIO

MAGNÍFICAS VISTAS Y BUENA COCINA

Barrio Liandres. Ruilobuca. Telf: 942107813 Web: http://www.restauranteelremedio.com/
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Se encuentra a 40 minutos en coche de Santander y a 10 minutos de Comillas.

Aparte de por comerse bastante bien, destaca por su bonita ubicación, con unas preciosas vistas al mar desde el comedor interior, y con vistas a la montaña desde su terraza.

A la pregunta si compensa ir desde Santander hasta aquí para comer, la respuesta es que, en principio, sí merece la pena teniendo en cuenta varias situaciones:

Si vives en Santander, como el año es muy largo, obviamente sí que merece la pena echar aquí un sábado.

Si veraneas en Santander, como seguro que algún día te lloverá, un plan interesante para uno de esos días es comer aquí y luego ir a dar un paseo por Santillana del Mar (10 minutos en coche).

Pero si aplicamos el criterio de Michelin “merece la pena el desplazamiento por su cocina”, te recomendaría claramente ir antes a conocer La Solana (Ampuero), Cenador de Amós (Villaverde de Pontejos) o Annua (San Vicente). Claro que cualquiera de estos cuesta el triple que El Remedio, por lo que si tu presupuesto es más limitado, entonces sí te recomiendo El Remedio.

Como decía al principio, la ubicación del restaurante es casi más importante que su cocina pues el paisaje es precioso, por lo que es un sitio para visitar de día.

La parte interior tiene preciosas vistas al mar. Eso sí, el mobiliario necesita un lavado de cara, está un poco viejo.

Si fumas y no hace frío, puedes comer en su agradable porche con vistas a la montaña. Es lo que hice yo y fue de lo más placentero.

La carta es breve. Entre cuatro probamos, siendo todo para compartir:

Rabas de calamar con compota de limón y jengibre (13€). No están al nivel de las del Bar del Puerto, La Bombi o La Tucho, pero cumplen dignamente.

Anchoas y mozzarella (18€). Bueno.

Mejillones en escabeche con gel de manzana e hinojo (10€). Muy buenos. Imprescindibles.

Fritos de rabo de toro (10€). Bueno el relleno pero basto el rebozado. Prescindible.

Pappardelle al huevo con trufa y mantequilla pasiega (25€). El cocinero hace bastantes guiños a la cocina italiana y este plato estaba rico.

Pechuga de pato con falso risotto (19€). Bueno.

Cebolla rellena de lechazo (17€). Otro plato imprescindible.

De postre, buenísima la Tarta de avellana (6€) y bien el Capucchino de leche helada (6€) y la Tarta rota de chocolate con helado de frambuesa (6€).

Carta de vinos suficiente para este tipo de sitio.

Al final, entre cuatro, saliendo bastante llenos y bebiendo un tinto (24€) y un champú (45€), pagamos 52€ por barba. Eso hace que la relación precio-placer sea excelente.

Recomendable.

Cierra lunes todo el día y las noches de domingo, martes y miércoles; en julio cierra domingos noche y lunes todo el día; y en agosto solo cierra los lunes.

 

Yo pagué: 52€ | Precio medio: 40€

Fecha de la visita: AGOSTO 2017