D’BERTO

EL MEJOR MARISCO DE ESPAÑA

  • Rúa Teniente Domínguez 84, 36980 O Grove, Pontevedra
  • 986 73 34 47
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Hay ciertas comidas en la vida que nunca se me podrán olvidar, restaurantes que en la primera visita te dejan huella. Por ejemplo: El Bulli, Diverxo, Kabuki W, Azurmendi, Zuberoa, Celler de Can Roca. Todos ellos son sitios que cualquier persona debería visitar al menos una vez en la vida.

Uno de esos sitios es D’Berto, considerado el mejor sitio de marisco de España.

Aparte de por su excelente calidad, la fama de este restaurante viene por ofrecer las piezas de marisco más grandes que jamás vayas a ver. Percebes del tamaño de tu dedo índice, berberechos como pelotas de golf, centollas que parecen aliens, bogavantes de 6 kilos, cigalas que no entran en la bandeja…

No siempre el mayor tamaño garantiza mejor sabor pero os aseguro que merece mucho la pena ir a D’Berto y poder comer piezas XXL. Es parte de su encanto.

¿Y cuándo se pueden encontrar esas piezas XXL? Pues amigos, aquí está el punto más importante de este restaurante.

NOVIEMBRE ES EL MEJOR MES PARA DISFRUTAR AL 100% DE D’BERTO.

Otras buenas fechas para ir son febrero-marzo-abril.

Mi primera visita fue un abril y pude disfrutar de unas piezas descomunales. Mi segunda visita fue un septiembre y la diferencia ha sido importante.

Donde más se notaba es en berberechos y zamburiñas que en esta fecha son mucho más pequeños que por noviembre. La cigala también era sensiblemente más pequeña a la que pude degustar en mi primera visita. Otro fallo de septiembre es que no hay centollo.

D’Berto se encuentra en O’Grove, Pontevedra. ¿Cómo se puede ir hasta allí desde Madrid? La mejor opción es ir en avión a Vigo y luego alquilas un coche –30 minutos-. La otra opción es chuparte 5 horas de coche (yendo rápido).

Concretamente, mi plan de este fin de semana ha sido el siguiente. Salimos de Madrid un viernes a las 16 y a las 21:00 estábamos ya en O’Grove. La mejor opción es alojarte en el Gran Hotel de la Isla La Toja. Esa noche fuimos a cenar a EL CULLER DE PAU (1 estrella) que está a 10 mins en taxi. El sábado fuimos de playas que por ahí las hay chulísimas y cenamos en D’Berto. Tras la cena, borrachos, fuimos a salir por Sanxenxo (15 mins en taxi). El domingo un poco de playa y a las 15 nos volvimos, llegando a Madrid a las 20.

Palizón de cojones. Eso nadie lo pone en duda. Pero sales de Madrid y desconectas.

Al frente de D’Berto está Berto, un tipo muy simpático aunque en esta última visita se le veía algo cascado de currar toda la semana y todo el verano. Y es que aunque verano no sea la mejor época para el marisco, debido a que la zona se llena de turistas, Berto abre y hace su agosto. Abre hasta los domingos.

El comedor es sencillo. No os esperéis grandes lujos ni una taberna cutre. Simplemente correcto.

Jamás aceptéis una mesa en el comedor acristalado del fondo. Las mejores mesas son las de la entrada que es donde se ve a Berto cogiendo las piezas de marisco.

Hay mesas redondas perfectas para 6.

Aunque os traerán la carta realmente sirve de poco. A D’Berto se viene a comer marisco y sin mariconadas. Otro consejo: para ir a D’Berto acojonado por cuánto te va a salir la cena y cortándote a la hora de pedir, mejor no vayas. D’Berto no es caro. Simplemente el buen marisco se paga.

150 es un presupuesto correcto con el que ir a D’Berto.

Otra punto fundamental: ser una mesa de 5 o 6 es perfecto para poder probar la máxima variedad posible de marisco y no acabar pagando 300 € / barba. En mi primera visita éramos solo dos y como queríamos probar mucho, la broma nos salió a 250 barba. Esta vez éramos 6 y poniéndonos como cerdos pagamos 110 €.

En esta segunda visita, entre seis tomamos:

Una empanada casera (15 €). Buenísima. Perfecta como aperitivo.

Ostras (2 € / pieza). De Cambados. Muy buena.

Percebes grandes (36,25€ / 250 grs) y percebes medianos (48€ / 400 grs). Pedimos ambos para comparar. Los dos estaban deliciosos pero me quedo con los grandes. Podría comerme kilos y kilos de este bicho que cada vez que lo veo pienso en quién sería la primera persona en la historia que se lanzó a comer un percebe. Tenía que tener mucho hambre.

Berberechos (14 € / 12 piezas). Muy buenos de sabor pero pequeños. Nada que ver con los XXL que comí en mi primera visita.

Zamburiñas (18 € / 12 piezas). Hechas a la plancha también eran pequeñas.

Navajas (24 € / 12 piezas). Grandes y muy ricas.

Almejas a la sartén (20 €). Buenas.

Cigala super cocuda (154 € / 3 cigalas). Buen tamaño aunque aquí las he comido más grandes. Deliciosas. Cigala y percebe está en el top de mis platos favoritos del mundo.

Nécora. Tamaño XL. Brutal. De lo mejor de la cena.

Langosta (168 €). A la plancha. La traen ya abierta y troceada para que sea más fácil comer. Me encantó.

Bogavante (110 €). La absoluta decepción de la noche. Lo prepararon a la plancha y vino con un exceso de sal y aceite que lo hacía incomestible. Este error en la cocina puede que tenga su justificación. Os cuento. Llegamos a cenar a las 22:30 y como veis pedimos infinidad de cosas. Además dijimos que nos fueran trayendo la comida poco a poco. Pues a la 01:30 de la mañana aun nos faltaba por tomar la langosta y el bogavante. Y ya no quedaba nadie en el restaurante. Por tanto, es comprensible que la cocinera a esas horas estuviera tan cansada de llevar todo el día haciendo pescados y mariscos que al preparar el bogavante se hubiese quedado medio sobada y se le hubiese caído el bote de sal y la botella de aceite en la plancha.

A los postres nos invitaron y menos mal porque estaban malísimos. Se supone que la tarta de queso es su especialidad pero la nuestra estaba pasadísima. Hincharos a marisco y punto.

Para beber nos pimplamos 7 botellas para los 6. Varios champús, algún albariño y godello. Un fallo es que o les insistes mucho con que quieres albariños diferentes y especiales o te traen un Martin Codax o similares.

La cena acabó a las 3 de la mañana. Espectacular. Y la cuenta salió a 114 € por barba. Excelentísimo precio para semejante mariscada.

La próxima vez que vuelva a D’Berto será en el mes de noviembre, un sábado para comer y una mesa para 6. Ese es el plan perfecto. Y sin descartar empalmar con cena.

 

Yo pagué: 115 Y 250€ | Precio medio: 150€

Fecha de la visita: Septiembre 2014