BITOQUE

ALTA COCINA COCINA EN MINIATURA

  • Calle Heros, 21
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He estado trabajando 2 días en Bilbao y a la hora de la cena tenía 2 opciones: o cogerme un burguer y subírmelo a la habitación o irme de pintxos yo solo. Mucha gente elegiría la primera opción antes que cenar solo pero a mi sinceramente no me da ninguna vergüenza. Incluso fui a Nerua yo solo, lo cual reconozco que es más cuelgue.

Me decanté por Bitoque, un sitio que ha ganado muchísimos premios por sus pintxos y que además ofrece un concepto que a mi me pone muy cachondo: alta cocina en miniatura.

Llegué al sitio sobre las 20:45, me senté en un taburete al lado de una pareja de turistas alemanes y empecé a probar pintxos.

Comencé por la hamburguesa de atún. Estaba buena pero sinceramente prefiero el atún en tartar.

Sigo con el foie fresco con espárragos. Delicioso y es que a mi el foie fresco me vuelve loco.

Sigo con la carrillera de ternera con puré de patatas. Muy rica.

Con estos 3 pintxos el 90% del bar ya habría cenado pero yo tenía ganas de más, así que a base de copas de Ribera y de Txacolí sigo mi cena, no sin antes salir fuera a echar un cigarrillo para hacer hueco en el estómago.

Ahora viene el bikini de rabo de toro. Espectacular, de lo mejor de la cena. Es un mini sándwich de rabo de toro de sabor delicioso, acompañado de un pequeño consomé de carne y servido sobre una lata de sardinas que echa humo blanco.

Hay que reconocer que la parida esta del humo, que uno ya ha visto 100 veces en restaurantes de estrella michelín, deja a la gente absolutamente flipada. Recuerdo que los alemanes no daban crédito.

Empiezo a estar un poco lleno pero me lanzo a probar las patatas bravas y las croquetas de gamba picante.

Buenísimas las croquetas, muy picantonas, riquísimas. Respecto a las patatas bravas, que pese a ser tapa vienen como 6 trozos, no me acabaron de convencer pues vienen con una espuma de alioli que está muy rica pero que se acaba en cuanto mojas 2 patatas por lo que el resto de patatas quedan secas.

Ya estoy a punto de explotar pero pruebo la tarta de queso a la inversa. Joder me encantó. Que sea a la inversa es simplemente que arriba del vaso viene un poco de galleta, luego la mousse de queso y abajo la mermelada de fresa.

Por todo esto, con 4 copas de vino, pagué 26 euros. Entiendo que en este sitio la gente no pague más de 15 euros pero es que yo me hinché a pintxos la verdad.

 

Yo pagué: 26€ | Precio medio: 20€

Fecha de la visita: 2013