BIBO MADRID

EL VIPS DE LUJO

Paseo de la Castellana, 52. Telf: 918052556 Web: http://www.grupodanigarcia.com/bibo-madrid/
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Uno de los grandes cocineros de España me definió BIBO como un Vips de lujo y, como me gustó mucho su definición,  he elegido esta descripción como titular de esta crítica.

Ha sido una de las más sonadas aperturas en Madrid durante el 2016, gracias, sobre todo, a una intensa campaña de comunicación. Parece mentira que una de las claves para el éxito de un restaurante, sea qué tal lo hace su Agencia de Comunicación.

Detrás de BIBO se encuentra el cocinero Dani García, quien ha hecho una hamburguesa para McDonalds y ostenta 2 estrellas Michelín en su restaurante de Marbella, el cual lleva su nombre y que, para mí gusto, no merece la pena y es más un restaurante para los guiris y millonarios que se alojan en el Hotel Puente Romano.

El primer BIBO lo abrió en Marbella, en el propio Puente Romano y, tras haber probado los dos, me gusta mucho más el original.

El éxito de BIBO en Madrid está siendo rotundo, con llenos continuos. Para conseguir mesa en fin de semana, debes reservar con incluso más de un mes de antelación.

Y es que por su ubicación e interiorismo, dos de las claves para cualquier restaurante de moda que se tercie, hacen que su éxito esté asegurado. Llevo tiempo avisando de la burbuja de restaurantes de moda que existe en Madrid, pero debo ser mal profeta porque la realidad es que, en vez de producirse cierres, cada vez se abren más sitios cortados por el mismo patrón.

BIBO es de una calidad muy superior a otros como Habanera (8 Lunas) o Pointer (4 Lunas). Obviamente, prefiero mil BIBOS a mil Habaneras, aunque también es cierto que se necesitan los cotos de caza que proporcionan el Grupo Larrumba. Los que sí que creo que corren más riego de quebrar son aquellos tipo Teckel, Cannibal o Random, que son más restaurante que sitio de copas.

BIBO es más del estilo Amazónico, aunque para clientela más tranquila y menos farandulera, aunque me comentan varios amigos que, algunas noches de fin de semana, el ambiente se acerca más a un Ten con Ten.

Una vez traspasas la entrada de BIBO, te sientes en una Exposición Universal de principio de siglo. Entre tantas bombillitas, el gran globo aerostático en la barra de la entrada y demás artificios, el sitio les ha quedado de lo más guayón de Madrid.

El local es enorme, por lo que dan de comer a muchísima gente, aunque el servicio y la cocina funcionan bastante bien.

Varias personas me han comentado que hay mesas demasiado juntas. Nosotros nos sentamos en una mesa tranquila, cerca de la cocina, y, al ser el local tan grande, no pude observar ese apunte, pero ahí os dejo la advertencia.

De sentarte en barra, sólo merecería hacerlo si sois dos y  mejor en la barra del fondo, la que da a la cocina.

Cuidado porque que creo que, en ciertas horas y días, hay turnos donde debes cenar en un tiempo limitado y luego te largan para que entren los siguientes.

Ambiente, en general, de 35 años para arriba y es que su precio, 50€ como mínimo, invita a clientela mayor poder adquisitivo.

La carta es tremendamente larga por lo que, como ocurre en estos casos, entre tantísimos platos los hay flojos y buenos. Sería preferible acortar platos y subir calidad.

Para disfrutar BIBO, lo ideal es ser mínimo tres y pedir todo para compartir, ya que las raciones son grandes y, además, así evitas que el precio se dispare a 60€ o más.

Me gustó el Brioche de rabo de toro, y sin más el de Chorizo con huevo codorniz.

Buena también la Ensaladilla rusa con huevo codorniz, la Lubina en adobo, y las Croquetas (jamón o calamar) cuyo rebozado tipo tempura funciona.

Correcta la gigante Tortilla de camarones, la Pluma de cerdo y el Milhojas de foie.

No me gustó el Yogurt de foie por saber más a lo primero, cuando debería ser al revés.

Uno de los platos estrellas es el T-Bone de atún del que me habían hablado fatal y no me atreví a probar, aunque los camareros me aseguraron que era de lo más demandado. También tengo pendiente de probar el Pato. Para la próxima.

Carta de vinos con precios disparados, por lo que lo mejor es ir a lo básico, como un Luis Cañas a 25€.

Nosotros pagamos 50€, precio justo para lo comido y bebido.

Desde luego que es un restaurante recomendable por ser de lo más chulo de Madrid y comerse bastante decentemente sin que se te vacíe la cartera y te sientas engañado.

La cocina se mueve alrededor de las 7 Lunas y el local es de 9 Lunas, por lo que lo dejamos en 8 Lunas ya que cumple muy bien su función de sitio chulo y de moda. Si no fuera por eso, se quedaría, siendo generoso, en 6 Lunas.

Yo pagué: 50€ | Precio medio: 50€

Fecha de la visita: NOVIEMBRE 2016