99 SUSHI BAR EUROBUILDING

ESPECTACULAR. NUEVO Y DIRECTO AL TOP 3 DE JAPOS EN MADRID

Hotel NH Eurobuilding. Calle Padre Damián, 23. Tlf: 913593801 Web: http://www.99sushibar.com/
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“Ha sido un verdadero placer daros de cenar”. Con estas preciosas palabras nos despidió el chef David Arauz tras habernos metido en su restaurante una de las mejores cenas del pasado 2014, y eso es mucho decir viendo lo que fue el año: DiverXo, Celler, Kabuki W, Echaurren, D’Berto, Miramar, Dos Palillos, Espai Kru, Bras, Solana, Montia, Nakeima y un largo etcétera.

David ha estado varios años al frente del 99 Sushi Bar de Hermosilla, convirtiéndolo en uno de los tres mejores japos de Madrid junto a Kabuki Wellington y Miyama.

Ahora se desplaza a un nuevo local en el Hotel NH Eurobuilding compartiendo plaza con DiverXo, ahí es nada.

Y es que los de NH han tenido una idea brillante. Vieron que el Eurobuilding pasó de ser hace años uno de los mejores hoteles de la ciudad a convertirse en un hotel rancio y casposo. Además en los bajos del hotel fueron montando restaurantes que iban fracasando como Fast Food o un Wagaboo.

Entonces pensaron lo siguiente: tenemos un super edificio en una magnífica zona como es Alberto Alcocer pero al hotel cada vez va menos gente por lo que o nos renovamos o morimos.

¿Y qué se les ocurrió? Ni más ni menos que montar en los bajos del hotel dos de los mejores restaurantes que hay actualmente en Madrid: el archifamoso DiverXo, que aunque lleva existiendo muchos años parece que la gente solo lo conoce ahora por todo el bombo que se le ha dado al conseguir la tercera estrella, y un 99 Sushi Bar trayéndose desde Hermosilla al Chef David y a la jefa de sala, Mónica. Dos cracks.

El 99 de Hermosilla va a seguir abierto pero a partir de ahora lo va a visitar Rinta la Cantaora. Estando David en el Eurbuilding, no tiene sentido alguno ir al de Hermosilla. Igual que no lo tiene el 99 de la Moraleja que de los tres el de peor calidad.

El nuevo local es moderno y decorado en tonos oscuro. Me gusta. Cuenta además con una amplia terraza que me pareció chulísima.

No obstante, lo mejor para poder disfrutar al máximo de un buen japonés es sentarse en su barra. Hasta un máximo de tres, siempre os recomiendo pedir barra. Cenar viendo cómo preparan los platos merece mucho la pena. Además si vas con tu novia/ligue, me parece más divertido que en una mesa frente a frente que es algo que cada vez me da más pereza.

Esta barra, para solo 6 personas, es muy chula con una cascada que hace las veces de pared y que da un toque original aunque quizás hubiera sido más funcional dejar una cristalera con la cocina al descubierto.

Una vez sentados en la barra de cualquier buen japonés tenéis dos opciones:

Coger la carta y empezar a pedir lo más típico: que si sashimi de atún o salmón, que si nigiri de pez mantequilla, que si un maki, etc. Esta opción solo debe usarse si es la primera vez que visitas un japo. Ir a un sitio de este nivel y limitarte a comer lo básico, por muy buena calidad que tenga, me parece de pailán.

O, segunda opción, ojear la carta por encima sin prestarle mucho caso –casi solo por educación-, coger al chef y decirle que te ponga lo que le salga de los huevos, lo que considere que tiene mejor ese día y decirle además que innove, que ponga sus mejores creaciones y que te dejas hacer de conejillo de indias. Eso sí, de fondo de armario hay que decirle las 2 o 3 cosas que más te gusten de ese japo concreto. Por ejemplo en Kabuki W siempre tiene que caer un nigiri de huevo codorniz y un pez mantequilla y un usuzukuri de toro. En Miyama siempre debe caer su tartar de atún picante, varios de sus nigiris especiales y la berenjena. Y en 99 siempre debe caer su tempura de langostino tigre (23,90 €). Nadie puede morir sin haber probado este plato.

El homenaje empieza con un aperitivo de maki de atún. Un simple aperitivo que estaba más bueno que el 90% de los makis que puedes comer por ahí fuera.

Seguimos con media de bonito en tataki (11,45 €). Cuando es época (junio-octubre) hay que aprovechar. Delicia.

Nos preparan a continuación media de usuzukuri de mújol (16,10 €). Se acompaña de una emulsión de aceite, tobiko negro y pan roto. ESPECTACULAR.

Llega la pureza en estado puro. Media ración de un Sashimi de Toro (21,20 €) de una calidad extrema. Una vez que pruebas el toro que ponen aquí -o el Kabuki o Miyama- te ríes luego de los toros de cualquier otro japo de medio pelo. Máximo placer.

Continuamos con un carabinero a la parrilla con jalapeños (15 € la pieza). Tamaño XXXXL. Locura. Chupar y rechupar la cabeza de este bicho está entre los mejores bocados.

Pedimos que nos preparase varios nigiris y nos traen de los mejores nigiris que te puedes comer –y es que en Madrid gracias a este top 3 de japos podemos presumir de estar a la cabeza de Europa y parte del mundo en cuanto a japos se refiere-.

Uno es de toro con tomate (9,80 €). Otro es de salmón flambeado (,8,50 €), dos son de pescados azules como anchoa y sardina, y el último fue de mojar los pantalones: huevo de codorniz con panceta ibérica ahumada (7,10 €). Tuvimos que repetir este bocado de Dioses.

Antes de pasar al plato de carne, y como estábamos disfrutando tantísimo, pedimos a David que nos preparara algo más y así nos trajo medio Matsuri Roll que es un maki de atún picante, salsa jalapeños y crujiente de arroz. Riquísimo.

Y llegamos a lo que fue la absoluta sorpresa de la noche: un puto Pichón de Mont Royal (29,80 €) hecho en dos cocciones y colocado sobre una base de calabaza semi escarchada. Ha sido uno de esos platos que se te quedan guardados para siempre en la memoria. Digno del mejor triestrellado.

Solo en los mejores japos preparan postres que merezcan la pena y aquí tomamos uno a base de chocolate blanco y Baileys que estaba espectacular.

Lo único que me parece que no está al nivel es su tartar de toro.

Para beber, un Chablis Domaine Grossot a 33,20 € que estaba muy rico y un espectacular Chavy Chouet que subía a 48,30 €. Últimamente me estoy columpiando con los vinos pero es que el salto de calidad entre pasar de 30 € -que sería el vino estándar- a 60 € es abismal. Es la diferencia entre el Real Madrid y el Sevilla.

La cuenta final ascendió a 252 €, 125 € por barba. Tened en cuenta que fue muchísima comida y 80 € fueron de vino.

Por eso, un ticket medio aquí rondará los 80-90 €.

Tras esa primera visita ya han caído tres más y es que es un puto vicio.

No os sorprenda si en 2015 le dan una estrella.

Yo pagué: 125€ | Precio medio: 90€

Fecha de la visita: Diciembre 2014